El esperado regreso discográfico de la formación original de Los Tres ya genera conversación. El crítico de música Marcelo Contreras compartió sus primeras impresiones sobre «XCLNT», disco grabado en los míticos estudios Abbey Road, describiendo la experiencia de escucha de una forma muy particular: «Ha sido como un tatuaje. Ha ido de a poquito, me ha ido entrando ahí».
En un análisis detallado en su columna de Palabras Sacan Palabras, Contreras destaca que estamos ante un álbum «super consistente» que dejará satisfechos a los seguidores más fieles, respetando la esencia rítmica y lírica que convirtió a la banda en un pilar fundamental de la historia musical chilena.
Un disco sin rellenos y en «zona de confort»
Para el crítico, una de las mayores virtudes de esta entrega es su concisión. Con 11 canciones, el álbum emula la duración de los antiguos long play: «Es un disco que dura lo preciso».
Sin embargo, Contreras también apunta a que la banda se mantuvo en una «zona de confort» en «XCLNT» bajo la jefatura absoluta de Álvaro Enríquez como compositor, letrista y líder. «Tal vez extrañé algunas cosas, quizás me habría gustado un productor para el disco… tal vez hay algunas cosas que están un poquito saturadas que llaman un poco la atención», comentó, señalando que una mano externa habría pulido detalles sonoros a pesar de haberse grabado en Londres.
El regreso de Pancho Molina: «Tu banda es tan buena como tu baterista»
Uno de los puntos más altos de «XCLNT» es el retorno de Pancho Molina. Citando a Joe Strummer (The Clash), Contreras enfatiza que la calidad de una banda reside en su baterista. Tras años de ausencia desde el quiebre de los 2000, la «muñeca» de Molina, proveniente del jazz, recupera un sentido rítmico elegante y esencial para el rock and roll del grupo.
«Pancho es seco en quebrar los tiempos y cifras irregulares, y se nota en eso», afirma el crítico, celebrando que se recupere ese empuje que siempre se echó de menos en retornos anteriores.
Nostalgia, cueca y la «Retromanía» chilena
El análisis no solo se queda en lo técnico. Contreras reflexiona sobre cómo Los Tres, junto a Joe Vasconcelos en los 90, rescataron la cueca urbana del secuestro cultural de la dictadura. No obstante, advierte un fenómeno curioso en artistas como Los Tres, Los Bunkers o Mon Laferte: la «retromanía».
Según el crítico, la música popular chilena de mayor arraigo parece no superar estéticamente el año 1965. «No es música que suene a siglo XXI, sino que suena a una permanente nostalgia a músicas que son de tus padres y tus abuelos».
También recordó la competencia de los 90 con La Ley, quienes representaban la modernidad «extranjerizante» y el New Wave, frente a la «chilenidad» de Los Tres.
¿Es el mejor disco de su historia?
Aunque destaca temas como «Vendaval de Otoño» —que le recuerda el temperamento de los primeros tres discos de la banda—, Contreras es tajante al decir que no es su mejor trabajo. Sin embargo, valora la honestidad del grupo: «No están fingiendo nada… representa la edad que tienen (60 años)».
En un mercado donde a las bandas les cuesta sorprender tras sus éxitos de juventud, el crítico concluye que «XCLNT» de Los Tres es una pieza consistente y necesaria: «Para mi gusto, el disco más que cumplió».
