A un mes del inicio de la administración de José Antonio Kast, el exministro del Interior, Gonzalo Blumel, compartió una profunda reflexión en el programa Palabras Sacan Palabras de Radio Futuro.
En una conversación que recorrió la gestión estratégica y los desafíos en seguridad, Blumel puso el foco en un fenómeno que considera crítico: la excesiva influencia de los asesores del «Segundo Piso» sobre el gabinete ministerial.
El «autogol» comunicacional y la filtración de documentos
Uno de los puntos más tensos del primer mes fue la filtración de un oficio interno referido a recortes en programas sociales. Para Blumel, este episodio no solo revela falta de prolijidad, sino un error estratégico que golpea directamente la credibilidad del Ejecutivo.
«Primero es un error que se filtre ese oficio. Ese es un oficio interno. Lo primero muy inexplicable que se haya filtrado y el ruido que causó es un autogol obviamente», sentenció el exministro.
Según el análisis de Blumel, este tipo de incidentes son síntomas de una desconexión interna donde la información no fluye de manera institucional, afectando la imagen pública de la presidencia desde sus primeras semanas.
Ministros excluidos: El caso de Mara Sedini
Para el exsecretario de Estado, el problema de fondo radica en cómo se están tomando las decisiones en La Moneda. Blumel sugirió que existe una dinámica de «encapsulamiento» que termina por debilitar a los secretarios de Estado, quienes son los responsables legales de sus carteras.
En sus palabras, esta estructura explicaría ciertos traspiés de la ministra vocera de Gobierno. «Da la impresión de que las decisiones se están tomando muy encapsuladamente en el segundo piso. Y probablemente eso exculpa en parte a la ministra Mara Sedini de que no tiene la información y participa del ciclo de las decisiones en el momento correcto», comentó Blumel.
Aquí tienes la edición del segmento solicitado, integrando los puntos en una narrativa fluida que mantiene la cohesión del texto y resalta las ideas principales de Gonzalo Blumel sin fragmentar el discurso:
«Pastelero a tus pasteles»: El rol de los asesores
Blumel fue enfático al señalar que el Segundo Piso está excediendo sus atribuciones al intervenir directamente en materias que deberían recaer exclusivamente en el gabinete. Para el exministro, el problema principal surge cuando asesores sin una existencia legal formal comienzan a tener injerencia en decisiones políticas de alto nivel, como sentarse a negociar cargos o proyectos con parlamentarios, lo cual genera un ruido innecesario en la gestión pública y debilita la figura de los secretarios de Estado, quienes son los que finalmente deben rendir cuentas ante la ley.
«Cuando tú tienes un segundo piso que… empieza a tener injerencia en otras materias en decisiones políticas en sentarse con los parlamentarios a negociar cosas y cargos. En fin, me parece que eso causa un problema porque en el fondo lo que hace es que una entidad que no tiene ni siquiera existencia legal formal. Empieza a meter un ruido innecesario», afirma.
Esta extralimitación de funciones, según su análisis, desdibuja la jerarquía institucional. Por ello, Blumel insistió en que el éxito de la administración de José Antonio Kast dependerá de que cada actor asuma su rol específico. La vocería en la estrategia comunicacional y el Ministerio del Interior en la conducción política del país.
La necesidad de empoderar al gabinete
Finalmente, el exministro hizo un llamado a retomar el orden institucional para garantizar una conducción política clara. Para Blumel, la clave del éxito del gobierno de Kast dependerá de que se respete la jerarquía y las funciones de cada actor en palacio.
«Aquí son los ministerios los que se tienen que empoderar y pastelero a tus pasteles. El vocero de gobierno está a cargo de la política comunicacional y el ministro del Interior está a cargo de la conducción política», concluyó, dejando clara la hoja de ruta que, según su experiencia, debería seguir el actual Ejecutivo.
