El rock, el punk y el metal latinoamericano vuelven a rugir con fuerza en el regreso del festival Rockout, este sábado 25 de abril en el Estadio Santa Laura. Uno de los convocados son los argentinos A.N.I.M.A.L., que con sus más de tres décadas a cuestas llegan esta vez mostrando su último disco “Legado” de 2025, que los devolvió a los sonidos e identidad que tenían en sus primeras épocas.
De eso y de cómo llegan esta vez, hablamos unas palabras con Andrés Giménez, vocalista, guitarrista, fundador y líder del combo:
-Ya hemos visto que guardas un cariño por Chile, que nos tienes ahí en un lugar de tu corazón. La verdad es que son muchos años de grandes experiencias por acá, así que ¿cómo te tiene esto de volver?
-Feliz. Cada vez que vamos a Chile es como tocar en mi barrio, ¿viste? Desde los primeros shows de ANIMAL. en la Blondie, en el Caupolicán, siempre Chile nos recibió con los brazos abiertos. Con el corazón así a flor de piel. Y más allá de los diferentes tiempos que tuvo ANIMAL, siempre el resultado fue el mismo, el cariño mutuo. Entonces, preparado para volver, feliz de ser parte de un festival. A mí me gustan los festivales, aunque los shows son más cortos, pero me gustan los festivales, porque se conglomera mucha gente, va mucha gente diferente, y está bueno que por ahí nos descubran también personas que jamás escucharon a ANIMAL. Más en este tipo de festival, que es un festival más punk que heavy metal, ¿no?
-Sí, hay de todo, así que ustedes van a estar poniendo ahí el lado más pesado, y está muy bien. Un buen momento para ANlMAL, además están con su último disco, “Legado”, que es bien importante, porque los reconecto un poco con su historia, con sus orígenes, con lo más crudo, lo más visceral que tienen. Así que, ¿cómo has sentido lo que ha sido este proceso de “Legado”?
-Buenísimo, es un disco, para mí, muy raíz de ANIMAL, muy vieja escuela, con un sonido crudo, directo, con una composición súper ANIMAL, pero más de la vieja escuela ¿no? Del “Fin de un mundo enfermo”, del “Nuevo camino del hombre”, también con cosas de “Animal 6”, por la formación, por Titi y Marcelo. Pero un disco que nos trajo un montón de cosas bonitas, estuvimos ahí nominados a un premio increíble, como los Latin Grammy, como Mejor Disco del Año de Rock y Mejor Canción de Rock. Eso es algo, yo te diría, histórico para el metal latino. Hicimos muchos shows y felices. Felices de seguir tocándolo. De hecho íbamos a entrar a grabar este año un disco, pero yo prefiero grabarlo el año que viene, darle un poco más de escucha a este disco, que está bueno.
-Y es bien llamativo que hayan hecho esta jugada, un disco vieja escuela, porque hace unos años atrás en el disco “Íntimo Extremo” habían hecho un ejercicio que podríamos decir que fue opuesto: muy nueva escuela, cuando hicieron colaboraciones con los chicos más actuales en el disco, probando con otros estilos, eso era muy moderno, muy mirando para el futuro y todo eso.
-Fue muy bueno, creo que todo tiene un porqué, el disco que hicimos de colaboraciones era un disco totalmente raro en la carrera de ANIMAL, y lo teníamos que hacer raro como tal. Desde los invitados era raro porque no queríamos ningún invitado de metal, sino todos invitados que sean amigos de la vida, que estemos en la vida, pero que no tengan que ver con el metal. Que tengan rock, por supuesto, pero que no tengan que ver con el metal. Y estuvo bueno hacer lo que hicimos, jugar un poco con programaciones, con teclados, con otros ritmos. Eso fue algo también que generó lo que después fue “Legado”, porque cuando vos te abrís tanto, después como extrañás ese machaque, ese machaque crudo. Y volvimos con todo, ahí viene “Legado”.
-A propósito de lo que decías al principio, de recordar esas primeras veces que empezaron a venir a Chile, ahí empezaron a forjar muy buenas amistades por acá, con Criminal, por ejemplo, que compartieron en las primeras presentaciones, con Anton se hicieron bien amigos. Y por otro lado con Sepultura de Brasil, también hubo una relación fuerte, con Andreas Kisser, de hecho, seguiste tocando con él en otros proyectos. ¿Cómo recuerdas eso que se produjo en ese tiempo, acá en el cono sur, era como una especie de Mercosur metalero entre Argentina, Chile y Brasil?
-Fue algo muy fuerte lo que sucedió, y yo creo que eso mucho tuvo que ver con dos compatriotas de ustedes, dos hermanos: Alfredo Lewin y el Cote Hurtado, con el programa Headbangers, creo que a partir de Headbangers unificó Latinoamérica e hizo que muchos conociésemos artistas de otros países que por ahí era más difícil llegar, porque no había lo que hay ahora. Que hay esto, hay redes sociales, hay todo, en ese momento era como que si no era porque un amigo viajaba a Chile y te traía un disco de Criminal o de Pentagram, no sabías qué era. Era muy difícil que por ahí suene en otro país. Y creo que ese programa unificó, abrió e hizo que, bueno, termináramos siendo amigos todos los que teníamos que ser amigos. Nos unió el sentimiento de la música, el metal. Y sí, el cariño que yo le tengo, la amistad que le tengo a Anton, a Criminal, a un montón de bandas de Chile.
Pero en especial a Anton, porque lo conozco hace mucho, me pasa lo mismo con Andreas y un montón de bandas también de Brasil, como el Gordo de Ratos de Porao, los Krisiun, pero sí, fue muy lindo. Como nos pasó también en México en ese momento, con Transmetal, que era esa punta de lanza también. Y a partir de ahí, bueno, empezamos a conocer un montón de gente. Pero creo que Latinoamérica siempre tuvo así como una vanguardia de rock, y especialmente Chile, que es un país muy metalero. Y Argentina, y lo que es Brasil, hicieron que este movimiento crezca mucho a nivel latinoamericano, ¿no?
-Y algo bien importante es que también en ese tiempo, el metal en esta parte del mundo, empezó a agarrar una identidad propia también, un sonido latinoamericano, que no era simplemente copiarle a los grupos de Estados Unidos o europeos, sino que había una forma de hacer metal que era muy de acá. De incorporar ciertos elementos, ciertos sonidos, los contenidos también eran bien propios, ¿cómo ven de todo eso también?
-Creo que era algo que faltaba. Cantar en español, en nuestro idioma latino, era raro. Y nosotros con ANIMAL, lo digo con mucha humildad, pero fuimos un poco punta de lanza de todo eso. De arriesgarnos a cantar en español, de cantar lo que vivíamos nosotros, de decir lo que estaba pasando en Latinoamérica. Creo que eso hizo también que la apertura y la unión y la defensa de nuestro idioma, de nuestros sentidos, de nuestras calles, de nuestros barrios, de nuestros amigos, el lenguaje latinoamericano, crezca a un nivel mucho más alto de lo que nadie imaginó. Y bueno, que tengamos una identidad pura, no solamente ANIMAL, sino todas las bandas de Latinoamérica tengan más una identidad pura de Latinoamérica, y que tengan un metal latinoamericano.
-Sobre todo en Argentina se dio eso de cantar en español, si uno piensa en las bandas más importantes, aparte de ANIMAL, Hermética, Rata Blanca, todas cantaban en español.
-Sí, acá empezó cantando en español ya desde siempre, desde Riff. Yo era fanático de Riff, de Pappo. Después lo hizo Hermética, V8, un montón de bandas así, icónicas del metal argentino. ANIMAL por ahí fue la banda que lo latinoamericanizó más, por decirlo. Por ahí las bandas hasta ese momento cantaban más de historias o de cosas más argentinas. Nosotros empezamos a tener un lenguaje en que un chico de Colombia lo podía escuchar y se podía sentir reflejado. Un chico de México, un chico de Perú, un chico de Chile, eso sucedió con ANIMAL.
Finalmente ese tipo de contenidos, de letras, de hablar de cosas que le pasaban a la gente, fue clave en poder enganchar al público. El hecho de que se formaran relaciones tan fuertes de ANIMAL con su gente, y que al día de hoy sigan así, es una locura. Yo creo que el haber sido siempre honestos y sinceros con la gente, cuando tuvimos un mal momento como banda, nos hicimos cargo. Cuando tuvimos que separarnos nos separamos, y cuando tuvimos que volver, volvimos.
Siempre con sinceridad, con honestidad, yo creo que eso la gente lo valora. Tuvimos un montón de tiempo sin tocar. Y cuando bajamos de público, también de cantidad de público, porque uno baja en público, hay separación de banda y se divide. Siempre nos hicimos cargo, siempre con humildad. Cuando volvimos, volvimos con todo para adelante, y yo creo que eso la gente lo termina valorando. Y es muy loco lo que pasa con Animal, porque hace más de 30 años que estamos nosotros ya. Nosotros estamos en el 92, estamos en el 2026, hace 34 años. Es una locura, yo me lo pongo a pensar y parece como que ayer hubiésemos empezado. Y que la gente vaya a ver a ANIMAL, y que nuevas generaciones vayan y lo descubran. A mí me asesina el alma en el buen sentido.
Cuando llego a un show y hay un chico ahí adelante de la valla, que tiene 14, 15, 16 años, al lado del que tiene 60, y están cantando, y hay una generación de 14 a 60 años que están cantando con el mismo fervor una canción, entonces es muy loco, es muy loco. Y bueno, desde ya muy agradecido por eso, porque es algo que uno por ahí lo propone, pero que no dispone.
-Bien Andrés, ya vamos llegando al final de nuestro tiempo, ¿palabras finales para tu gente?
-Agradecimiento, que sepan que vamos a ir como siempre a disfrutar mucho, a dejar la mejor energía desde arriba del escenario para abajo. Tocamos temprano, está bueno, me gusta eso de estar temprano. Porque a mí me gusta tocar de día, como que ves a la gente. Es diferente que tocar de noche en que sólo ves a los de adelante. Abrazo y saludo para toda la gente de Radio Futuro, nos vemos.
Entradas al festival Rockout, por Puntoticket.
