En Palaras Sacan Palabras, Andera Moletto y Álvaro Paci conversaron, Pedro Sepúlveda, sobrino de Eduardo Cruz-Coke, quien denunció presuntas irregularidades en la investigación del triple crimen de La Reina. Según afirmó, el proceso ha estado marcado por errores investigativos, filtraciones y conclusiones anticipadas contra su familia.
Crítica a la tesis inicial y a las filtraciones de la Fiscalía
Pedro Sepúlveda comenzó su intervención cuestionando la premisa fundamental con la que se inició el proceso judicial, señalando un error de origen que marcó el destino de la familia ante la opinión pública.
«Estoy acá porque la verdad hemos tenido una investigación muy muy deficiente por parte de la Fiscalía Oriente y por parte de la PDI. Ha sido realmente lamentable la manera en que ellos se han acercado al caso y la manera en que ellos han investigado. Todo esto parte con esta idea del parricidio, que es el primer error que comete la Fiscalía y la PDI; no habían pasado ni siquiera 2 horas del hallazgo del cuerpo de mi tío y de mis primos y ellos ya tenían su primera filtración, algo que totalmente se podría haber omitido. Lo que nosotros hemos recibido como justicia es una serie de filtraciones parciales que lo que hacen es condenarnos antes de tiempo, es señalarnos y mostrar una realidad sesgada, cosa que a nosotros nos parece sumamente preocupante como ciudadanos y como personas», señala el sobrino de Eduardo Cruz-Coke.
Negligencia en peritajes y el hallazgo de ADN desconocido
Sepúlveda enfatizó la falta de prolijidad en la recolección de pruebas y la asimetría en el trato hacia los distintos sospechosos, revelando la existencia de evidencia genética que no se contrastó. «Si tú te pones en la cabeza del fiscal que acusan a Jorge Ugalde y a mi madre, y los acusas de un asesinato así, tú por lo menos pericias el baño de su casa, la cocina, el segundo piso… nada de esto fue hecho con los otros imputados», indica.
«Te voy a decir algo más escalofriante aún: en una de las uñas de los niños hay un ADN desconocido. Ese ADN no corresponde a Jorge Ugalde, ni a mi madre Trinidad, ni a la otra imputada. Con el arrendatario Óscar Caviedes, los exámenes no se han hecho a 5 meses y 15 días; todavía no hay un examen que acredite que ese ADN no es de él. Hay un desorden tremendo, una falta de prolijidad y un montón de mitos y mentiras que ponen a la opinión pública en nuestra contra de una manera que me parece tremendamente terrible», compementa Pedro Sepúlveda.
El mito de la máscara de gorila y la transferencia de sangre
Uno de los puntos más mediáticos ha sido la supuesta arma o indumentaria del crimen, la cual Sepúlveda desmiente basándose en la ausencia de restos biológicos del imputado.
«Sobre la máscara se han dicho muchos mitos; hay una pequeña mancha de sangre en la parte superior y lo que dice el fiscal es que Jorge se la puso y acuchilló a mi tío 23 veces y después ahogó a los dos niños. En el interior de la máscara no hay una gota de ADN. ¿Tú crees que es posible acuchillar a alguien que es 20 centímetros más grande que tú y que no se te salga un pelo, una saliva o una célula? Porque la máscara por dentro está nueva. Esta máscara estaba guardada donde estaban los juguetes de los niños y de los perros; el perro fue el que encontró a Eduardo y tenía el buche y las patas con sangre, por lo que es muy probable que haya habido una transmisión entre el perro y la máscara que la PDI no vio», argumenta.
Descarte del móvil económico y el rol de Carolina Grelet
Sepúlveda fue enfático en señalar que la teoría de una disputa por dinero o terrenos no tiene sustento legal ni fáctico dentro de la realidad hereditaria de la familia.
«Eso está descartado totalmente y es una de las cosas que más se repite. La situación es así: muere primero mi tío, él hereda a sus hijos; mueren después sus hijos y ellos heredan a su madre, Carolina Grelet. No hay un móvil económico; esto lo único que hace es dividir y romper el patrimonio. Esta casa es el corazón de nuestro hogar, el lugar donde murieron mis dos abuelos y donde el día anterior estábamos jugando tacataca; nunca fue la intención vender esto. Sin embargo, a Carolina Grelet le entregaron el computador de Eduardo y el de los niños a dos días del asesinato, saltándose todos los protocolos con pruebas que tienen número único de evidencia, lo cual demuestra una falta de pericia y experiencia de los equipos».
La parálisis del caso y el «Fiscal Netflix»
Finalmente, el denunciante acusó una detención injustificada de la causa por falta de documentos administrativos básicos, arremetiendo contra la figura del fiscal a cargo:
«La investigación está parada porque hace 5 meses y 15 días el fiscal todavía no entrega pericias básicas como son la fotografía forense y la planimetría. El fiscal dijo en la última audiencia que los funcionarios estaban de vacaciones, pero estamos hablando de un triple homicidio, no de que alguien se robó un auto. Al fiscal le digo el ‘Fiscal Netflix’ porque me parece que es más guionista que investigador. Él presentó todo esto con una ‘visión túnel’, que es cuando los investigadores se casan con una hipótesis al principio y direccionan todas las evidencias contra una persona. Nos empieza a dar mucho miedo y mucha desconfianza con la justicia; lo que está en la carpeta de investigación deja mucho que desear en términos de prolijidad y estructura», concluye Pedo Sepúlveda, sobrino de Eduardo Cruz-Coke, en Palabras Sacan Palabras.
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