La noticia de que Sebastian Bach sería el encargado de tomar el micrófono en la gira del 50° aniversario de Twisted Sister (reemplazando a un Dee Snider alejado por temas de salud) levantó cejas y generó expectativas por igual.
Sin embargo, el «Rey del Hair Metal» no ha querido esperar al inicio oficial del tour para demostrar que el traje le queda a medida.
En sus últimos shows solistas (pasando por Montana, Dakota del Norte e Illinois este marzo), Bach ha sorprendido a la audiencia mezclando en su setlist el himno eterno “I Wanna Rock”. Los registros de los fanáticos muestran a un Sebastian enérgico, alcanzando esas notas altas que lo hicieron famoso y dejando claro que su devoción por la banda neoyorquina no es marketing, sino fanatismo puro.
«Pintaba el logo en mi chaqueta»
Para Bach, este no es solo un trabajo más. En una reciente conversación con Eddie Trunk, el vocalista confesó su obsesión juvenil por la banda liderada por Jay Jay French y Dee Snider: «Yo solía ir a la escuela y pintaba el logo de Twisted Sister en la espalda de mi chaqueta con corrector líquido (Liquid Paper), pensando que se veía genial. Soy un fan real».
Esta conexión emocional es lo que, según Bach, lo impulsa a liderar este aniversario: «Amo a Dee Snider y siempre lo veré como uno de los más grandes frontmen de todos los tiempos. Estoy haciendo esto, primero que nada, porque soy fan de esta música y para honrar el legado de estas canciones».
¿Qué esperar de la gira 50° Aniversario?
Con Bach al frente, Twisted Sister recupera esa peligrosidad y despliegue escénico que marcó los años 80. Aunque Dee Snider es irreemplazable para muchos, la potencia vocal de Sebastian y su capacidad para conectar con la nostalgia ochentera (gritando «¿Alguien extraña los 80?» tras sus interpretaciones) prometen convertir cada fecha en una celebración explosiva
