En el marco de una reciente conversación con el guitarrista de Lamb of God, Mark Morton, y el vocalista de la banda, Randy Blythe, para el medio Loudwire, Morton atribuyó la evolución musical de la banda a un factor determinante. Este hace referencia a la virtud de considerar más el trabajo de Blythe a la hora de escribir canciones.
Esta perspectiva en torno a la concepción de su música terminó influyendo en el álbum de la banda próximo a estrenarse, Into Oblivion.
Sobre este proceso, Morton apuntó lo siguiente. “Al principio —y Randy dará fe de ello— la banda realmente pensaba muy poco en lo que Randy iba a hacer. Todos estábamos borrachos, jóvenes y enojados y todo eso, pero éramos una banda muy áspera, abrasiva y algo técnica, con groove, principalmente instrumental. Y Randy venía y hacía lo suyo encima de eso. Así lo vimos durante mucho tiempo, y creo que él también lo veía de esa manera”.
Morton agregó que la banda aprendió a incluir mejor el papel de Blythe, pues posteriormente empezaron a “empujar y tirar en términos de la densidad de las notas y del tipo de acrobacias y fuegos artificiales que están ocurriendo musicalmente. Y podemos crear espacio para Randy, que es el frontman y la pieza central”.
Morton incluso cierra con la siguiente observación. «Son las voces, son muy importantes. … Hace veinticinco años probablemente no habrías escuchado esa opinión de mi parte”.
La perspectiva de Blythe
Sobre la nueva filosofía de la banda, el vocalista dio con la siguiente nota. “He estado en la banda durante 30 años ya, y a los 30 años nos llevamos mejor ahora que nunca antes. Y creo que la gente tiene esta idea de que, cuando eres joven y te unes a una banda, es como una pandilla —uno para todos y todos para uno—. Y había algo de eso hasta cierto punto, pero también hubo muchos desacuerdos a lo largo de los años. Y física y emocionalmente, creo que ahora funcionamos como unidad mejor que nunca. Y pienso que eso se debe en gran parte a que todos tratamos de pensar en el bien mayor, en esta cosa que hemos creado juntos”.
Finalmente, Blythe aportó un comentario edificante. “No tenemos que separarnos nunca. Seamos realistas: eventualmente nuestras rodillas van a fallar. Vamos a tener 85 años. Probablemente Lamb of God no estará en un escenario a los 85 años, pero nunca tenemos que separarnos. Quiero morir siendo miembro de esta banda (no es que quiera que eso pase pronto). Quiero vivir hasta los 100.»
