Hay álbumes que no solo presentan a una banda, sino que capturan el espíritu de una era. El 7 de marzo del año 2000, desde las entrañas de Chicago, Disturbed lanzaba su LP debut, «The Sickness».
Lo que pocos previeron en ese momento fue que este disco se convertiría en un gigante comercial. Logró alcanzar la impresionante cifra de 4 millones de copias vendidas solo en Estados Unidos y certificarse como cuádruple platino.
«Down With The Sickness»
La gestación de este «virus» musical ocurrió en los Groovemaster Studios de Chicago, bajo la producción de Johnny K. La alineación original estaba compuesta por el carismático David Draiman, el virtuoso Dan Donegan en la guitarra, Steve «Fuzz» Kmak al bajo y Mike Wengren tras la batería. Juntos, lograron amalgamar riffs industriales, ritmos sincopados y la voz hipnótica de Draiman.
Fue un trabajo colectivo donde también participó Michael Peckes en la ingeniería. De esta forma, lograron un sonido pulcro pero devastador que se alejaba del «ñu metal» más convencional. Propusieron algo más técnico y oscuro.
El corazón del álbum es, sin duda, «Down With The Sickness». Con su icónica introducción rítmica y ese «grito animal» de Draiman que se volvió viral antes de que existiera el concepto, la canción no solo fue su sencillo más exitoso. Además, se convirtió en un himno generacional que suena en cada rincón del planeta hasta el día de hoy. Sin embargo, el disco no se quedaba solo en un hit. Cortes como «Stupify», «Voices» y «The Game» demostraron que la banda tenía una profundidad compositiva envidiable. Mezclaron la alienación social con una fuerza interpretativa arrolladora.
Recepción y legado a más de 25 años
La recepción de la época fue una explosión. La crítica y el público quedaron infectados por la propuesta de Disturbed. Esto llevó a la banda a capitalizar su éxito casi de inmediato: tan solo un año después, en 2001, fueron invitados estelares al mítico Ozzfest y compartieron escenario con las leyendas que ellos mismos admiraban. Para conmemorar su legado, en el décimo aniversario se lanzó una edición especial que rescató joyas como «God of the Mind» y «A Welcome Burden». Así, completaron la experiencia de un álbum que no ha envejecido ni un segundo.
A 26 años de su lanzamiento original, «The Sickness» no es solo un disco de metal. Es el testimonio de una banda que supo leer el cambio de milenio y transformarlo en un rugido de rabia infecciosa.
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