El país enfrenta una de sus crisis económicas más agudas tras el anuncio de un alza histórica de la bencina, que alcanzará los 370 pesos por litro, mientras que el diésel subirá 570 pesos. Ante este escenario, el gremio de transportistas, liderado por Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga (CNTC), rompió el silencio para exigir garantías mínimas al Ejecutivo.
Sergio Pérez: «Queremos asegurar el abastecimiento»
En una reacción inmediata a las medidas económicas, Sergio Pérez fue enfático en señalar que la prioridad del sector no es el conflicto, sino la supervivencia operativa. «Lo único que pedimos es que se nos asegure que podamos seguir abasteciendo a la nación», declaró el dirigente, subrayando que los transportistas necesitan certezas para trabajar en las carreteras.
El líder gremial advirtió que el combustible representa entre el 30% y el 40% de los costos de operación de su actividad. Por esta razón, hizo un llamado directo a los generadores de carga. Si el valor del petróleo sube, las tarifas deben ser proporcionales para que los camioneros puedan seguir ejerciendo su función.
El fin del MEPCO y la crisis de la caja fiscal
Uno de los puntos más críticos de la reacción gremial apunta a la modificación o eliminación del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO). Pérez sostuvo que si este instrumento desaparece, los mandantes deberán hacerse cargo del nuevo valor del litro de petróleo.
Además, el gremio cuestionó duramente la gestión de los recursos públicos. Pérez instó al Gobierno y al Parlamento a revisar la «caja fiscal», denunciando una falta de fondos para enfrentar lo que calificó como una «emergencia nacional». Según el dirigente, los recursos actuales serían considerablemente menores a los de administraciones anteriores, alcanzando apenas el 1%.
Impacto en la inflación y seguridad
La preocupación de los camioneros no es solo sectorial. Advierten un efecto dominó en toda la economía chilena. Pérez aseguró que el alza histórica «trae como consecuencia que haya una inflación». De la cual las autoridades ejecutivas y legislativas deberán hacerse responsables.
A pesar de las críticas a las medidas del Ministerio de Hacienda, el gremio destacó dos puntos clave:
- Continuidad operativa: El sector mantendrá su labor de abastecimiento mientras persista el diálogo con las autoridades.
- Seguridad: Valoraron los anuncios en materia de seguridad para los transportistas en las rutas, aunque reiteraron que el costo del combustible sigue siendo la «situación de máxima emergencia».
Con el alza programada para este jueves, los camioneros se mantienen en estado de alerta. Esperando que el Ejecutivo ofrezca soluciones que estabilicen los precios y protejan la cadena de suministro nacional, consigna ADN.
