Un 22 de marzo de 1977 nacía en Florida el hombre que le daría el «swing» al metal de finales de los 90. John Otto, miembro fundador de Limp Bizkit, cumple 49 años. Por ello, en la «Radio del Rock» lo celebramos analizando su técnica sublime a través de estos 10 cortes esenciales.
Boiler
Aquí destaca su manejo de las dinámicas. Otto construye una tensión atmosférica en los versos que explota en un estribillo pesado. De esta forma, demuestra que sabe cuándo ser sutil y cuándo golpear con todo el peso del metal.
My Way
Es una clase magistral de cómo integrar ritmos de hip-hop en una estructura de rock. Además, su precisión en el hi-hat y el bombo es lo que permite que la canción fluya con ese «bounce» irresistible que la hizo un éxito mundial.
Nookie
En este himno generacional, el aporte de Otto es el groove puro. Su capacidad para hacer que un riff tan sencillo suene gigante se debe a su golpe seco. Además, esa cadencia invita a saltar de inmediato.
Re-arranged
Posiblemente es su interpretación más sofisticada. Destaca su sensibilidad jazzística, utilizando ritmos más complejos y un juego de platos que le da una elegancia única. Así, aporta sofisticación a uno de los temas más melódicos de la banda.
Full Nelson
Aquí vemos al Otto más agresivo y técnico. Los cambios de ritmo y los redobles frenéticos son el motor que impulsa la rabia de la canción. Así, mantiene una cohesión perfecta con los riffs de Wes Borland.
Hot Dog
Destaca por la potencia mecánica de su doble pedal. Otto logra que la batería suene como una ametralladora rítmica, dándole al track una base industrial y sólida que no da respiro al oyente.
Gimme The Mic
En esta joya de Results May Vary, sobresale su creatividad rítmica. Logra síncopas inesperadas que rompen con la estructura tradicional, demostrando que su técnica seguía evolucionando incluso en las etapas más experimentales del grupo.
Gold Cobra
Un retorno a las raíces donde destaca su madurez. El pulso es fuerte y directo. Además, el sonido de tarola corta la mezcla y nos recuerda por qué el sonido clásico de Limp Bizkit siempre necesitó de su firma.
Show Me What You Got
Es puro lucimiento técnico. Aquí destaca su habilidad para los fills rápidos y precisos. Además, interactúa constantemente con el bajo de Sam Rivers para crear una de las secciones rítmicas más potentes del género.
Lonely World
En este corte más oscuro y pausado, el aporte de Otto es la atmósfera. Destaca su control del tiempo y el uso de espacios. Así, prueba que un gran baterista también se mide por lo que decide no tocar para dejar que la canción respire.
