En el marco de una reciente entrevista para Polyend, el baterista fundador de Sepultura y actual colaborador regular con Max Cavalera, Igor Cavalera, el músico reflexionó sobre un aspecto un tanto más espiritual de su carrera. Entre los aspectos a considerar en la entrevista, incluso se incluyó el hecho de que el artista es considerado uno de los bateristas más influyentes de todos los tiempos.
A propósito de este último aspecto, Cavalera se mostró agradecido. “Se siente genial recibir ese tipo de reconocimiento, especialmente porque siempre he intentado avanzar como artista y músico. Significa mucho. Al mismo tiempo, realmente creo que siempre hay más por aprender.”
En cuanto a la relación con su instrumento, Cavalera se mostró entusiasta. “Mi relación con la batería sigue evolucionando. Estoy constantemente explorando nuevas ideas y perspectivas, lo que mantiene el instrumento emocionante y vivo para mí. Todo empieza con el ritmo. Antes de la melodía, antes de la armonía, está el pulso. La batería viene desde adentro. Es física, pero también emocional. Viene del alma. Es algo profundamente instintivo y humano. Eso es lo que me ha mantenido conectado a ella todos estos años. Mis raíces están en el metal y el punk, esa energía cruda, esa urgencia, esa honestidad casi confrontativa”, explicó. “Esa base lo moldeó todo. Pero con el tiempo, me he interesado más por el espacio, la textura, la repetición y el trance. La agresividad sigue ahí, pero se ha transformado. Es menos sobre velocidad o potencia, y más sobre profundidad e intención.”
Igor Cavalera participó de la regrabación de los dos primeros discos de Sepultura a nombre del proyecto «Cavalera», junto con su hermano Max Cavalera. Es el mismo dúo que ha hecho giras mundiales interpretando varios de los discos clásicos de la banda. Incluso han resucitado el nombre de Nailbomb para algunos conciertos.
