Evan Stanley y Nick Simmons, hijos de Paul Stanley y Gene Simmons de Kiss, consolidan su proyecto musical Stanley Simmons con el lanzamiento del videoclip de su segundo sencillo, “Dancing While The World Is Ending”, dirigido por Mitchell Richmond.
El video se distingue por su estética vibrante y narrativa fluida, combinando tomas continuas y una puesta en escena que transmite espontaneidad y energía. “Queríamos que la gente se sintiera parte de la música, no solo observando un video”, comenta Nick Simmons.
Una química inesperada que se convirtió en proyecto
Aunque Evan y Nick se conocen desde la infancia, fue un video improvisado en Instagram en diciembre de 2024 lo que marcó el inicio de su colaboración.
“Nos quedamos impactados. La química fue instantánea. La forma en que nuestras voces se entrelazaron era innegable”, recuerdan ambos.
Desde ese momento, comenzaron a componer juntos y, a principios de 2025, grabaron las primeras maquetas en casa. Estas llamadas la atención del productor Rob Cavallo, reconocido por su trabajo con Green Day, Paramore y Fleetwood Mac, quien asumió la producción de su primer disco y se convirtió en su manager, según consignó Blabbermouth.
Paul Stanley, consultado sobre el proyecto, destacó:
“Nick y Evan se conocen prácticamente de toda la vida, pero su acercamiento real fue el año pasado. Su álbum es fenomenal, auténtico y comparable con cualquier producción de las últimas décadas”.
Stanley Simmons: más allá del apellido
El nombre del dúo, según explican Evan y Nick, surge de manera natural. Es su identidad y refleja la colaboración orgánica entre ambos.
“No intentamos aprovechar la fama de nuestros padres. Simplemente somos nosotros cantando y componiendo juntos”, aclara Evan.
El proyecto se distingue por su dirección musical alejada del hard rock de Kiss. Mezcla folk, rock clásico y armonías contemporáneas, con influencias de Crosby, Stills & Nash y otros referentes del Laurel Canyon de los 70.
Nick añade:
“Estábamos entusiasmados de hacer música americana sencilla y auténtica. La gente espera que sigamos la tradición de nuestros padres, pero queremos construir algo propio”.
Respaldo familiar y expectativas de la industria
Tanto Paul Stanley como Gene Simmons han expresado su orgullo por la trayectoria de sus hijos. Gene comentó recientemente:
“Nunca pensaron en juntarse, solo tocaban y tarareaban. La química surgió de manera natural y ahora estamos viendo cómo desarrollan su primer álbum”.
A pesar de la inevitable discusión sobre nepotismo, los hermanos afirman que su objetivo es crear música que conecte con la gente, más allá de los apellidos.
“La gente se emociona con los nombres, pero eso no te lleva a ninguna parte. Lo que importa es que la música realmente conmueva”, afirma Evan.
Con el lanzamiento de “Dancing While The World Is Ending”, Stanley Simmons reafirma su identidad sonora y muestra que, incluso siendo hijos de leyendas del rock, pueden abrir su propio camino y captar la atención del público y la industria por mérito propio.
