En Palabra Que es Noticia, Andrea Moletto y Antonio Quinteros conversaron con Sergio Bitar, exministro e histórico militante PPD, sobre el quiebre abrupto de la reunión ayer entre el Presidente Boric y el presidente electo Kast y cómo se configura el escenario político.
Crisis en el traspaso de mando
El exministro se refirió al quiebre de las relaciones entre el Presidente Boric y el presidente electo, debido a acusaciones de falta de transparencia. “Lo más importante para los chilenos es la conversación de los problemas nacionales para resolver los desafíos del país y no para debatir sobre qué se dijo sobre un tema como el cable. Eso no puede romper las relaciones porque los problemas que están pendientes son enormes”, afirmó.
“No se puede obligar a un presidente a retractarse. En política siempre hay dos opiniones, pero yo pongo por delante el interés superior de Chile, que es dar una señal de elección impecable, que estamos en un proceso de continuidad y no de conflicto. Eso no se puede romper”, explicó.
“Esta imagen de intransigencia perjudica al presidente electo, cuando en su campaña postelectoral ha demostrado ser un hombre de diálogo», agregó. En ese sentido, Bitar hizo un llamado a buscar un arreglo urgente, a través del ministro del interior saliente y el entrante: Elizalde y Alvarado.
Política exterior y autonomía estratégica
Según Bitar, el problema de Chile hoy es otro. “La discusión de fondo es cómo Chile defiende su soberanía y mantiene una autonomía estratégica ante la pugna entre EE. UU. y China”, sostuvo.
“Los intereses de seguridad de Estados Unidos son un hecho fuerte, que nuestro país tiene que tomar en cuenta, pero eso no significa alinearse ni aceptarlo, sino que su incidencia sea la menor posible y que Chile tenga un objetivo estratégico”, explicó.
Dicho objetivo sería la conexión directa con Asia, un cable submarino que permita las comunicaciones. Algo que abunda en el Pacífico Norte, pero no existe en el Pacífico Sur. “Si queremos mandar un mensaje a China, tenemos que ir vía Los Ángeles en Estados Unidos”, planteó. El exministro cree que esa necesidad en lo comunicacional hay que resolverla sin que Chile entre en “una pelea” entre China y Estados Unidos.
“Chile es como un navío pequeño que debe manejarse con cuidado entre buques grandes. Hay que tener cuidado con la lógica de seguridad nacional de Trump, que podría afectar al cobre o al litio, como ocurrió en la Segunda Guerra Mundial con los precios fijados por EE. UU.”, advirtió.
“Es un problema nacional, no es izquierda ni derecha, y por lo tanto eso habrá que discutirlo, pero no es el momento de parar las relaciones. Yo espero que se restablezcan las conversaciones por el bien del país y porque los chilenos quieren tener prestigio, como democracia que resuelve sus problemas”, concluyó.
