La noche inicial del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar tuvo como uno de sus momentos centrales la rutina de Stefan Kramer. El humorista regresó a la Quinta Vergara por cuarta vez y logró una alta sintonía en televisión abierta.
Según cifras dadas a conocer tras el show, su presentación fue vista por más de 2,2 millones de personas. Con eso, se transformó en uno de los espacios más vistos del año en la televisión chilena. La cifra confirmó que, pese a las dudas previas, Kramer sigue convocando a una audiencia masiva, según consigna ADN.
Los momentos más comentados
La rutina mezcló imitaciones, música y partes más personales. Kramer repasó personajes conocidos de su carrera y sumó figuras de la actualidad. Uno de los pasajes que más dio que hablar fue la imitación del Presidente Gabriel Boric. El momento generó pifias en el recinto y se convirtió rápidamente en uno de los videos más compartidos de la noche.
También hubo espacio para bromas dirigidas a figuras del espectáculo. Un guiño a Tonka Tomicic sacó risas y aplausos del público presente. Además, Kramer incluyó un homenaje a los hermanos Piñera, lo que provocó reacciones diversas tanto en el anfiteatro como en redes sociales.
En varios tramos, el comediante habló de sí mismo. Recordó sus anteriores pasos por el festival y bromeó sobre las críticas que ha recibido en los últimos años. Esa parte fue valorada por quienes siguen su carrera desde hace tiempo, aunque otros la consideraron lenta.
Opiniones divididas en redes
Mientras en la Quinta Vergara recibió la Gaviota de Plata y la Gaviota de Oro, en redes sociales la opinión fue más dividida. En X, su nombre se volvió tendencia durante varias horas.
Muchos usuarios destacaron su capacidad para imitar voces y gestos. Otros, en cambio, señalaron que hubo “mucho karaoke y poco chiste”. También aparecieron comentarios que cuestionaron el ritmo del show y la falta de sorpresas.
Algunos televidentes sintieron que la rutina fue más débil que en años anteriores. Otros defendieron que mantener al público atento durante más de una hora no es tarea fácil y que Kramer logró conectar con buena parte del recinto.
Un show que no dejó indiferente
Más allá de las críticas y los elogios, la presentación cumplió un objetivo claro: generar conversación. Durante la noche y la mañana siguiente, el tema fue ampliamente comentado en programas de radio, televisión y plataformas digitales.
Kramer volvió a demostrar que su nombre sigue pesando en Viña. Puede gustar más o menos, pero su presencia mueve audiencia y provoca debate. En tiempos donde el humor enfrenta públicos cada vez más exigentes, su rutina dejó en claro que el escenario de la Quinta Vergara sigue siendo una prueba mayor.
Con más de 2,2 millones de personas frente al televisor, la presentación de Stefan Kramer en Viña 2026 ya es parte de la historia reciente del festival. Aplausos, pifias y opiniones encontradas marcaron una noche que, sin duda, seguirá dando que hablar.
