Un 16 de febrero de 1988, Sting sorprendió al mundo (y especialmente a nosotros, sus fanáticos hispanohablantes) con el lanzamiento de «Nada como el sol». No se trataba de un álbum nuevo, sino de un EP conceptual.
En este trabajo, el exlíder de The Police se aventuraba a derribar las barreras idiomáticas. Así, reinterpretó las piezas más potentes de su aclamado «Nothing Like the Sun» en español y portugués.
A casi cuatro décadas de este lanzamiento, revisitamos el trabajo que consolidó el vínculo inquebrantable entre el músico británico y la cultura latina:
Un puente cultural en plena efervescencia
A finales de los 80, Sting se encontraba en la cima de su carrera solista. Estaba explorando sonidos que mezclaban el jazz, el pop y el reggae con una sofisticación única. Sin embargo, su activismo y su interés por la realidad política de Sudamérica lo llevaron a querer comunicarse de una manera más directa.
El EP abre con una versión de «Mariposa libre» (recreación de Little Wing de Jimi Hendrix), pero los puntos altos llegan con las traducciones de sus propios éxitos. Además, escuchar «Frágil» (Fragile) en nuestro idioma le otorgó a la canción una vulnerabilidad nueva. Así, se convirtió casi de inmediato en un himno de las radios chilenas y argentinas.
Entre el español y el portugués
El disco está compuesto por cinco pistas que mantienen la impecable producción original pero con una calidez distinta en la interpretación vocal. Una de ellas es su icónico himno Fragile (que cuenta también con su versión en portugués), que adquiere un nuevo significado al ser interpretado en español.
Mención aparte merece la versión en español de «Ellas danzan solas». La canción, dedicada a las madres y esposas de los detenidos desaparecidos durante la dictadura militar en Chile, cobró una fuerza devastadora al ser cantada en el idioma de quienes vivieron la tragedia. Sting no solo tradujo las palabras, sino que abrazó el sentimiento de la Cueca Sola. De este modo, transformó un éxito pop en un documento de resistencia y memoria que resonó profundamente en el Parque O’Higgins años más tarde durante el recital de amnistía.
Más que una curiosidad idiomática
A diferencia de otros artistas que grababan en español solo por fines comerciales, en Nada como el sol se percibe un esfuerzo real de Sting por respetar la métrica y la emoción de las letras. Además, contó con la ayuda de traductores y entrenadores lingüísticos para que su acento no distrajera del mensaje.
Hoy, a 38 años de su estreno, este EP sigue siendo recordado como un gesto de respeto hacia una región que siempre lo ha considerado uno de los suyos.
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