Un 9 de febrero de 1993, Mick Jagger lanzaba su tercer esfuerzo en solitario, Wandering Spirit. Este hecho marcó un hito en su trayectoria fuera de los escenarios junto a los Rolling Stones. Tras los experimentos ochenteros de She’s the Boss y Primitive Cool, Jagger parecía finalmente haber entendido algo importante. Es decir, que para avanzar como solista debía mirar hacia sus propias raíces.
Con la ayuda del prestigioso productor Rick Rubin, quien en aquel entonces ya era reconocido por «desnudar» el sonido de los artistas para encontrar su esencia, Mick entregó un álbum que hoy, al cumplir 33 años de vida, sigue siendo su trabajo más sólido, orgánico e inspirado.
La mano de Rick Rubin fue fundamental para el éxito artístico de este LP. Alejó a Jagger de los sintetizadores y la sobreproducción técnica que había empañado sus intentos anteriores. Además, en un contexto musical dominado por la crudeza del grunge y el rock alternativo, Rubin convenció al vocalista de volver al R&B, al soul y al gospel. El resultado fue una colección de canciones que suenan vivas y honestas. En ellas, la voz de Jagger se siente más cómoda y poderosa que nunca. Así, se demuestra que su carisma no dependía exclusivamente de la química con Keith Richards.
El legado de Wandering Spirit
En cuanto a su recepción original en 1993, la crítica especializada recibió el álbum como un verdadero «regreso a la forma» para el cantante. Tras años de tensiones internas en su banda y críticas tibias a sus trabajos previos, medios como la revista Rolling Stone y The New York Times celebraron que Jagger dejara de intentar competir con las estrellas de pop contemporáneas. Por otro lado, el disco fue un éxito comercial inmediato. Alcanzó certificaciones de platino y validó su posición como un artista capaz de sostener un legado por cuenta propia.
Desde la perspectiva actual, al cumplirse 33 años de aquel lanzamiento, Wandering Spirit es considerado por la gran mayoría de los historiadores del rock como el único álbum solista verdaderamente esencial de Mick Jagger. Lo que más destaca hoy es su atemporalidad. Mientras muchos discos de principios de los noventa suenan hoy anticuados por sus técnicas de grabación
Sin embargo, la producción despojada de Rick Rubin ha permitido que estas canciones sigan sonando frescas en 2026. Esto ha consolidado a este álbum como el punto más alto de su discografía individual.
