Hoy la comunidad del metal extremo está de fiesta. Kevin Quirion, el hacha que ha supo blindar el sonido de Deicide en las últimas décadas, cumple 51 años. Desde su entrada a la banda, Quirion no solo ha demostrado un respeto sagrado por el legado de los hermanos Hoffman, sino que ha inyectado una dosis de precisión y brutalidad técnica que ha mantenido a los de Florida en el trono del género.
En Radio Futuro, nos sumergimos en las profundidades de su discografía para elegir 5 piezas esenciales que definen la blasfemia y el poder del ex Deicide:
Homage for Satan
Un clásico moderno. Aunque Kevin se unió poco después de la grabación de este álbum, este tema se convirtió en el estándar de oro para la «nueva era» de la banda. Los solos vertiginosos y el riff principal son una clase magistral de cómo hacer Death Metal melódico pero absolutamente malvado.
Scars of the Crucifix
La canción que da título a uno de sus álbumes más brutales. Es pura agresión rítmica. La batería de Steve Asheim y las guitarras crean una pared de sonido que es, básicamente, la banda sonora de una pesadilla. Es un infaltable en cualquier setlist.
Dead by Dawn
No podíamos dejar fuera el origen de todo. Este tema basado en Evil Dead es el cimiento sobre el cual se construyó el Death Metal de Florida. La interpretación actual de la banda, con Quirion aportando su precisión técnica, le da una nueva vida a este himno de culto.
Conviction
Aquí ya vemos a Kevin plenamente integrado en la composición. Es un track directo, con un groove que te obliga a hacer headbanging desde el primer segundo. Demuestra que Deicide no necesita canciones complejas de 10 minutos para demostrar su superioridad técnica.
In the Minds of Evil
Probablemente uno de los mejores trabajos de guitarra en la etapa reciente de la banda. El riff principal tiene ese sabor clásico pero con una producción moderna y crujiente. Es la prueba de que, con Quirion en las filas, Deicide sigue siendo tan relevante y peligroso como en los años 90.
