Hay guitarristas que llenan espacios y otros que construyen mundos. Héctor Muñoz, el hombre detrás de los riffs y la mística sonora de los Fother Muckers, pertenece al segundo grupo. Hoy, en su cumpleaños número 45, celebramos su legado: ese sonido apodado cariñosamente como «hecrock».
Héctor no solo fue un miembro fundador; fue quien inyectó ese espíritu de rock and roll clásico, con dejos de rockabilly y una obsesión por las melodías de Neil Young y Tom Petty a las composiciones de Cristóbal Briceño.
A continuación, repasamos 10 canciones fundamentales donde la guitarra de Muñoz es la verdadera protagonista:
2022
Un viaje hacia el futuro que hoy ya es presente (y sigue siendo tan cotidiano como en aquel entonces). Como himno absoluto de la banda e infaltable en cada recital, la guitarra de Héctor marca el pulso de una agrupación que, ya en el lejano 2008, sabía sonar grande desde la sencillez de un acorde bien puesto.
Lobo Mayor
Probablemente, uno de los momentos más «Neil Young» de su catálogo. La crudeza y el sustain de la guitarra de Muñoz elevan este track a la categoría de himno de culto. Mientras «Hec» se maneja entre acordes sutiles, escuchamos la historia de doble sentido —padre/hijo, pero también gobierno/pueblo— que Briceño nos relata en 2:26 minutos de pura sutileza, donde se disfraza un crudo relato.
Justo y Necesario
En el tema homónimo de su segundo álbum, brilla la influencia de los Beatles y el pop de guitarras de los 60. Es una lección de cómo acompañar una melodía vocal con arreglos que parecen simples, pero que resultan arquitectónicamente perfectos dentro de una atmósfera melancólica e introspectiva.
Tirado al sol
Un himno que no deja mucho a la imaginación respecto a su significado. Mientras Briceño se hace cargo de líricas explícitas, Muñoz acompaña con una guitarra envolvente que se vuelve protagonista, creando una atmósfera desesperada. La importancia de «Hec» en las cuerdas recuerda a trabajos como el de Jim Martin en «The Morning After» o el de Billy Howerdel en «The Hollow», compartiendo esa adrenalina que solo es posible replicar en una guitarra.
Rondizzoni
Esta canción incorpora una urgencia post-punk mezclada con rock clásico. Muñoz logra que el riff principal se sienta como una caminata nerviosa por las calles de Santiago: siempre alerta, pero variopinta y entretenida.
Héctor
No podíamos dejar fuera el tema que lleva su nombre. Una composición que encapsula su personalidad dentro de los Fother Muckers y donde el juego de guitarras define la identidad del «Fother» más genuino.
Retorno a la base
Un ejercicio de rockabilly y garage que demuestra la versatilidad de su groove. Es una canción que invita a moverse sin que uno se dé cuenta, con versos que parecen sacados de una película de espías y un solo que perfectamente podría catalogarse como funk. Aquí, el guitarrista se roba la canción.
Fuerza y Fortuna
A pesar de ser el track de apertura del LP debut de Fother Muckers, la guitarra ya posee un sonido maduro, con un tono que —queriendo o no— evoca los mejores momentos de Tom Petty & The Heartbreakers.
Aunque Todo Salió Mal
El himno de la derrota por excelencia. La guitarra de Héctor aquí funciona como un abrazo; es ese sonido melancólico pero resistente que definió a toda una generación durante los nostálgicos años 2000.
Los Ases Falsos
Antes de ser el nombre de la que sería la siguiente banda del vocalista, fue una canción. Aquí se siente el cierre de un ciclo y la apertura de un nuevo sonido, con Muñoz guiando la transición con su firma inconfundible. Resulta curioso que una canción basada en una banda ficticia termine siendo uno de los mejores trabajos del «tío futuro».
Sigue a FUTURO.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Seguir en Google