El icónico baterista más longevo de Foo Fighters, Taylor Hawkins, nació un 17 de febrero de 1972. El día de hoy el músico hubiese cumplido 54 años y a pesar que no podemos seguir disfrutando de su talento, debido a su trágico deceso en 2022, su legado ruge más fuerte que nunca en la épica historia de Foo Fighters.
En el día de su natalicio, homenajeamos al encargado de dirigir la orquestra de Dave Grohl en las percusiones. Con su sonido único y brutalidad remanente del mismo Dave Grohl, quien dijo que Hawkins era una especie de «fuerza sobrenatural», debido a su talento y precisión en las percusiones.
Celebrando el que sería su cumpleaños número 52 es que la radio del rock te recopila sus 10 mejores interpretaciones en Foo Fighters:
Rope (Wasting Light, 2011)
Para muchos, su obra maestra técnica. El uso de los platos hi-hat y el solo de batería con síncopas imposibles en medio de la canción demostraron que Taylor era un virtuoso del ritmo. Un despliegue de precisión que dejó a todos con la boca abierta.
Everlong (Live at Roundhouse, 2011)
Aunque la versión de estudio fue grabada por Grohl, Taylor se adueñó de ella en vivo. Su interpretación dentro de este álbum en vivo es legendaria: una velocidad y resistencia física que mantenía la intensidad durante todo el show, convirtiendo el final de la canción en una explosión total.
The Pretender (Echoes, Silence, Patience & Grace, 2007)
Ese inicio tenso que rompe en un ataque feroz es pura marca Hawkins. Su capacidad para pasar del silencio a la potencia bruta definió el sonido de este himno de estadios.
Aurora (There Is Nothing Left to Lose, 1999)
La favorita personal de Taylor. Aquí vemos su lado más sutil y atmosférico. Un ritmo lineal pero lleno de matices que demuestra que no todo era golpear fuerte; también sabía crear texturas y paisajes sonoros.
My Hero (Live at Wembley Stadium, 2008)
Ver a Taylor castigar los parches ante 80.000 personas en Wembley es una experiencia religiosa. Su entrada triunfal tras el riff de guitarra es uno de los momentos más emocionantes de la historia del rock moderno.
Low (One by One, 2002)
Un tema oscuro y pesado donde la batería suena «sucia» y tribal. Taylor canalizó sus influencias de Stewart Copeland y Roger Taylor para crear un patrón rítmico que conduce toda la canción con una fuerza incontrolable.
Run (Concrete and Gold, 2017)
En sus años más recientes, Taylor Hawkins demostró que seguía teniendo el mismo fuego. El cambio de ritmo entre los versos melódicos y el estallido casi de heavy metal en el coro es un testamento a su versatilidad.
Best of You (In Your Honor, 2005)
La canción es un crescendo emocional infinito, y la batería de Taylor es la que empuja ese sentimiento. Al final del tema, Hawkins parece estar tocando por su vida, dándole ese carácter épico que la hizo un clásico.
All My Life (One by One, 2002)
El «galope» inicial de esta canción es una prueba de fuego para cualquier baterista. Taylor Hawkins lograba mantener esa tensión nerviosa durante toda la pista, explotando en cada remate con una energía que se sentía en el pecho.
Cold Day in the Sun (In Your Honor, 2005)
No podíamos cerrar sin mencionar cuando Taylor tomaba el micrófono. Mientras cantaba, mantenía un ritmo sólido y setentero que recordaba a sus ídolos de Queen. Era el momento donde veíamos al Taylor completo: músico, cantante y showman.
