Uno de los desarrollos y evoluciones más interesantes de las últimas décadas provenientes del metal sueco es el caso de Tribulation, una banda que partió al alero del death metal en los 2000 y con el correr de los años fueron incorporando influencias más progresivas, más de vanguardia y sobre todo más oscuras. Fueron girando gradualmente hacia un metal gótico de primer nivel que concitó la atención del circuito mundial y ese viaje ha encontrado su versión más acabada en el más reciente disco de la banda, “Sub Rosa In Aeternum” de 2024.
La gira de promoción de este material es lo que los trae a Chile, por primera vez con un concierto propio, ya que la vez anterior que estuvieron por acá fue como parte del Evil Confrontation Festival en 2018, en Picarquín. Ahora los recibirá el escenario del RBX, en Av. Vicuña Mackenna #1220, Ñuñoa (a pasos de Av. Grecia y Metro Irarrázaval, líneas 3 y 5), el próximo miércoles 11 de febrero, con las últimas entradas disponibles en Passline y con los nacionales Nox Terror como banda invitada.
En la antesala del concierto hablamos con el guitarrista y miembro fundador Adam Zaars, quien nos entregó algunos conceptos antes de este ritual oscuro:
-Bien, Adam, estamos aquí para hablar sobre el próximo concierto de Tribulation en Santiago. Será tu segunda visita al país, esta vez con su propio show luego de ese debut en un festival hace unos años. ¿Cómo los tiene el volver por acá?
-Se siente excelente. No hemos estado mucho en Latinoamérica. Como dijiste, sólo hemos dado un concierto en Chile, pero hasta ahora la experiencia ha sido increíble, para ser honesto. Conozco a muchas otras bandas que han tocado en Santiago muchas veces y siempre dicen que es fantástico. Así que tengo muchas ganas de vivirlo.
-¿Recuerdas algo de la vez anterior?
-Recuerdo ver la Vía Láctea de noche, se veía increíble. Recuerdo haber visto también a Angel Witch y Bolzer, que también estaban ahí. Fue un festival genial. Diferente, por supuesto.
-Bueno, volvamos al presente. Esta vez nos traen la gira de tu último álbum, “Sub Rosa in Aeternum”. ¿Cómo te sientes con este álbum y con todo el proceso, la respuesta del público y todo eso?
-Bueno, supongo que ha sido una experiencia diferente a la anterior, o una experiencia diferente a la que esperaba. Pensé que la gente se alarmaría más con lo que hacíamos, que iba a haber más resistencia. Pero, en general, la respuesta ha sido muy buena. Y las nuevas canciones tienen un éxito rotundo en directo, lo cual también fue muy agradable de ver. Claro que queremos tocar las nuevas canciones, pero si a la gente no le gustan, entonces ya no querríamos tocarlas. Pero, para ser sincero, la respuesta ha sido fantástica. Y, por supuesto, esta vez tomamos un camino diferente con las voces. Eso puede ser muy divisivo, por supuesto. Pero no, ha sido divertido. Ha sido interesante ver adónde llegamos con esto, cuando tocamos en vivo y todo eso. Y como llevamos tanto tiempo tocando metal más o menos extremo, obviamente tenemos una forma particular de movernos y expresarnos en vivo. Quizás me preocupaba un poco cómo eso chocaría con las nuevas canciones en directo. Así que ha sido interesante ver cómo lo hemos logrado. Por suerte no fue tan extraño.
-Este es un nuevo capítulo en el viaje que tomaron hacia las influencias de la música oscura y gótica. Conocemos la historia de Tribulation, toda la evolución que han tenido, ¿cómo ves esa evolución y lo que hacen ahora en comparación con tus inicios?
-Bueno, es algo similar que ha estado sucediendo todo el tiempo, diría yo, desde el principio. Hemos dejado que la música de Tribulation evolucione a medida que envejecemos. Y siempre hemos sentido que debemos hacer lo que se siente real, supongo, lo que es honesto para nosotros mismos. Eso ha sido así desde el primer demo. Hemos construido Tribulation en un espacio bastante libre donde podemos movernos con relativa libertad. Pero Tribulation sigue siendo algo. Siempre se necesitan ciertos elementos para que sea Tribulation. Y siempre intentamos no hacer algo que creamos que los fans quieren escuchar porque escucharon un álbum anterior. Claro que tampoco queremos decepcionar a la gente, pero supongo que nunca hemos tenido miedo de ir donde nos lleva Tribulation. Y esta vez, obviamente, hay un paso bastante grande, pero también lo hemos hecho en el pasado. Creo que seguimos la misma ruta que llevamos ya bastante tiempo.
-¿Te sigue gustando el death metal, ese que hacían en sus inicios?
-Sí. Nunca he sido de un solo tipo de género en cuanto al metal. Me gusta de todo un poco. Sobre todo, me gusta el heavy metal, supongo. Y luego hay ciertas bandas de death metal que adoro, y luego ciertas bandas de black metal. Pero el death metal en general no es lo que más me gusta. Sólo bandas como Morbid Angel y… no sé, Necrovore, cosas así. Supongo que es sobre todo música de la vieja escuela. Y sí, todavía la escucho.
-Has tocado en otras bandas, Enforcer y Repugnant. ¿Qué recuerdas de esas experiencias? ¿Qué aprendiste de esas bandas?
-Bueno, a Enforcer me uní desde el principio. Olof, el cantante, y su hermano Jonas ya habían empezado a tocar. Creo que lanzaron algo así como un EP, «Evil Attacker» y entonces me uní. Era muy joven. Tenía unos 18 ó 17 años. Eso pasó junto a Tribulation. Pero tocar con Enforcer fue mi primera experiencia con giras más grandes. Estuvimos de gira con Airbourne en 2009 ó 2010. Tocábamos frente a 3 mil o 5 mil personas por noche, más o menos. Eso te da experiencia como músico en vivo. Y luego, por supuesto, simplemente trabajar juntos como banda. Todos componíamos música en Enforcer. No había ni un solo músico que no lo hiciera. Así que todos ayudábamos, lo cual fue muy valioso, creo, por la cooperación. Y simplemente para ganar experiencia grabando y, en general, tocando con los demás. Y con Repugnant, me uní cuando Tobias (Forge, vocalista de Ghost) quiso empezar la banda de nuevo, porque no había tocado con Repugnant en bastante tiempo cuando quiso empezar una nueva versión. Así que me uní. Pero sólo hacíamos algunos conciertos. Eso fue todo. Se suponía que íbamos a grabar un álbum, pero algo más sucedió, supongo, en la vida de Tobias. Así que eso nunca ocurrió.
-Hay algo muy importante en Tribulation porque son más que música. Es como una experiencia artística completa donde el aspecto visual es muy importante. Recuerdo cuando los vi en vivo, tenían cierta presentación, vestuario, pintura, luces, toda una atmósfera, eso se suma al arte de sus discos y a los videos que hacen, es toda una propuesta integral. ¿Qué tan importante es para ustedes ese aspecto visual?
-Muy importante, diría yo. La música es lo más importante, pero cuando empezamos la banda, tanto yo como nuestro antiguo guitarrista, Jonathan, crecimos dibujando juntos. Escuchábamos black metal o música de videojuegos y dibujábamos, básicamente. Éramos unos niños muy artísticos, los dos. Y Johannes (Anderson, voz y bajo) también. Su padre es artista. Cuando empezamos la banda, era importante para nosotros que todo fuera artístico y Do It Yourself. Así que siempre lo hacíamos todo nosotros mismos. Todavía lo hacemos, al menos en gran parte, con el arte, el diseño gráfico y todo eso. Básicamente, al principio, vimos la banda como una banda de metal extremo y como una especie de proyecto artístico. Se desarrolló en eso, al menos, cuando hicimos nuestro primer álbum y nuestro segundo. Así que siempre ha sido muy importante. Y cuando pienso en las bandas que más me gustan, como Iron Maiden, el aspecto visual siempre ha sido fundamental. Y con Kiss, lo mismo. Eso fue lo que me atrajo desde el principio, de niño, al ver el maquillaje, las explosiones y todas esas cosas geniales. Incluso antes de empezar a escuchar a Kiss, me gustaba Kiss. Y cuando éramos adolescentes, sentía que, por supuesto, esto era importantísimo. Supongo que mantuvimos esa mentalidad todo el tiempo. Sí. Sí.
-Bueno, Adam, eso es todo por ahora. Muchas gracias por el tiempo y nos vemos en Santiago.
-Buenísimo, vayan a vernos el 11 de febrero en el RBX. ¡Hasta entonces!
