Lou Gramm ha tenido una vida llena de éxitos, pero hay sucesos que pusieron en peligro no solo su carrera con Foreigner, sino su vida, como las dificultades de salud que enfrentó a finales de los 90.
En 1997, al cantante le diagnosticaron un tumor, cuyas consecuencias recuerda hasta el día de hoy como una de las dificultades más grandes que ha enfrentado.
En un episodio reciente del podcast Rock & Roll High School, presentado por el productor y ejecutivo musical dos veces ganador del Grammy, Pete Ganbarg, la icónica voz original del grupo reflexionó sobre el tipo de tumor cerebral llamado craneofaringioma que le diagnósticaron hace casi 30 años.
«[No era] un tumor cerebral canceroso, sino un gran tumor cerebral que tenía tentáculos que se envolvían alrededor de mi nervio óptico y glándula pituitaria e inutilizaban mis glándulas suprarrenales», explicó.
Aunque el tumor resultó ser benigno, la cirugía de todos modos dañó de gravedad la glándula pituitaria de Gramm, conocida como la «glándula maestra», ya que está relacionada a varias actividades y hormonas. El tema le provocó un aumento de peso masivo a Lou y lo mantuvo alejado del escenario durante un año.
Después de que Ganbarg dijera que se enteró de que Lou tuvo que volver a aprender a cantar después de la cirugía, Gramm aclaró: «Tuve que volver a aprender a hablar. Mi cirujano me dijo: ‘Lou‘, y me pregunta, ‘¿sabes que la operación duró 19 horas?’. Y me dijo: ‘Lou, me gustaría que te tomaras un año y medio de descanso para asegurarnos de que todo esté tan bien como esperamos. ‘Así’, me dice, ‘estarás lo suficientemente cerca. Si hay algún problema, regresas enseguida y lo solucionaremos‘».
Los esfuerzos de Lou Gramm
Foreigner tuvo que cancelar la primera etapa de la gira que tenían en ese entonces, para que pudiera operarse. «El médico quería que no actuara ni viajara durante al menos un año y medio», asguró. Sin embargo, la banda ya había reprogramado los shows para un mes después.
Cuando Ganbarg comentó entonces que «debió ser todo un reto» presentarse así, Lou Gramm respondió: «¿Reto? No recordaba la letra de las canciones».
«Bailaba mucho en el escenario. Ponía el pie del micrófono en un sitio y escribía el comienzo de las tres o cuatro primeras palabras de cada verso en un semicírculo a mi alrededor. Y así recorrimos el mundo», afirmó.
