El domingo 8 de febrero de 2026, Green Day fue protagonista de la ceremonia de apertura del Super Bowl LX. El evento se desarrolla en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, frente a miles de asistentes y millones de televidentes alrededor del mundo. Su presentación, marcada por la energía cruda y el legado de himnos que forjaron su carrera, abrió oficialmente las festividades antes del gran juego entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks.
Green Day as expected killed it opening for the Super Bowl! LFG🤘🏽🔥 #SuperBowlLX #SuperBowl pic.twitter.com/dqVEDwZMNt
— Giselle//💥⏳ 💍💫 (@giselleb1234) February 8, 2026
Tras una solemne versión de «Good Ridance (Time of your Life)» con orquesta incluída, el set siguió con toda la potencia de «Holiday». Green Day logró electrificar a la audiencia desde el inicio, combinando la nostalgia de los fans de toda la vida con un pulso innegable de rock en vivo.
Tras ese inicio fulminante, la banda siguió con «Boulevard of Broken Dreams». Esta canción, a menudo considerada una de las más emotivas de su repertorio, resonó con fuerza en el estadio y en las pantallas internacionales. Así consolidó el clima emotivo de la apertura.
Green Day’s full ‘American Idiot’ performance :#SuperBowlpic.twitter.com/P5ZpKOe2y0
— damian_wwe (@damianwwe129) February 8, 2026
La culminación de su participación llegó con «American Idiot». Un cierre potente que encapsula tanto la rebeldía sonora como el compromiso político de la banda.
Sin consignas ni polémicas
Más allá de la música, la participación de Green Day en un evento de esta magnitud —conocidos por su trayectoria de activismo y declaraciones públicas— generó numerosas reacciones en redes sociales y medios. En las interacciones, se destacaba cómo su presencia contribuyó a una apertura del Super Bowl cargada de significado cultural.
La transmisión de su set formó parte del amplio mosaico de actuaciones previas al partido, incluidas las versiones de clásicos como America the Beautiful y el himno nacional, culminando en una celebración que unió deporte, música y sociedad en una sola escena.
La actuación de Green Day en el Super Bowl no tuvo consignas ni polémicas como se esperaba. Aún así, quedará en la memoria no sólo por su impacto musical. Sino por haber llevado el espíritu del punk-rock al escenario más visto del deporte mundial.
