En la antesala de Lollapalooza Chile, la banda nacional Hesse Kassel conversó con Ruta LollaCL, el programa conjunto de Radio Futuro, Radio Rock & Pop y LOS40 Chile, sobre uno de los hitos menos visibles —pero más decisivos— en su ascenso: la consolidación de un equipo técnico profesional que hoy respalda su salto a uno de los escenarios más relevantes del país.
Con apenas 20 años, el grupo no solo enfrenta el desafío artístico de tocar en un festival de escala internacional. También asume un estándar de producción que exige coordinación técnica, diseño sonoro y ejecución de alto nivel. Y en ese proceso, reconocen que la fecha en Sala Metrónomo marcó un antes y un después.
El punto de inflexión: Sala Metrónomo
El show en Sala Metrónomo no fue solo una presentación exitosa en convocatoria y recepción. Fue la instancia en que la banda decidió estructurar un equipo estable de trabajo, profesionalizando áreas clave como sonido, técnica y producción.
“Esa fecha de Metrónomo […] nos sirvió eso como armar un equipo con el que de hecho es que empezamos a hacer este año; claro, es el equipo que armamos para esa fecha y con el que hemos estado igual trabajando hasta ahora”, explicaron en conversación con Cristóbal Orellana, Macarena Hansen y Martina Orrego.
Desde entonces, el mismo staff técnico los acompaña en cada presentación, generando una cohesión que resulta fundamental para enfrentar un festival como Lolla, donde los tiempos de montaje, pruebas de sonido y ejecución son estrictos y de alta exigencia.
Validación profesional en una escena en transformación
Más allá de lo operativo, el mayor impacto ha sido simbólico: la validación por parte de profesionales con décadas en la industria.
“Es extraño ver que hay gente bastante más mayor que nosotros —que somos chiquillos de 20 años— y ver gente de 40, 50, 60 como poniéndole el empeño al proyecto o poniéndole mente por detrás. Entonces ahí igual de repente ha sido un proceso extraño […] pero súper gratificante”.
En una escena rockera chilena que busca renovarse y expandir sus márgenes, que técnicos, ingenieros y productores con trayectoria apuesten por una banda emergente representa un espaldarazo que trasciende lo generacional. No se trata solo de entusiasmo juvenil, sino de un proyecto artístico que empieza a leerse como sostenible en términos profesionales.
Sonido no convencional en un escenario masivo
La presencia de Hesse Kassel en Lollapalooza Chile 2026 no responde a una fórmula ni a un formato estándar. La banda trabaja con estructuras extensas, dinámicas ruidosas y un enfoque menos tradicional dentro del circuito indie.
“Que estemos nosotros siendo una banda lo mismo como con un formato no tradicional, con canciones largas de repente más ruidosas. Entonces yo pienso claro, es bacán estar ahí […] hace que cada vez sea menos imposible para una banda indie, por así decirlo, una banda llegar como a escenarios más grandes”, comentan.
Ese cruce entre riesgo artístico y respaldo técnico es, precisamente, el hito que subrayan en esta etapa. No es solo tocar en un festival de magnitud internacional, sino hacerlo con un equipo consolidado y con la confianza de actores experimentados del rubro.
El próximo domingo 15 de marzo, cuando suban al Alternative Stage del parque OHiggins para abrir la tercera jornada de Lollapalooza Chile 2026, no solo estarán representando a una nueva camada del rock nacional. También estarán materializando un proceso de profesionalización que, para una banda de 20 años, ya marca un precedente dentro de la nueva escena.
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