En la escena del metal nacional, pocas veces nos encontramos con una propuesta que combine la ferocidad técnica con una base teórica tan sólida. Blindead, la agrupación santiaguina que irrumpió con fuerza el pasado 2025, es el resultado de una unión forjada en los cimientos del Death Metal de la vieja escuela y la rigurosidad académica.
Con su EP «I’m Decomposed» finalmente en las calles, la banda demuestra que el metal en Chile no solo se toca, sino que se estudia y se vive al límite.
De la pieza de ensayo al Knotfest
La génesis de Blindead se remonta a la infancia de Pablo (batería) y Juan Pablo (guitarra líder) en la comuna de La Florida. Influenciados por titanes como Obituary, Entombed y Dissection, ambos músicos mantenían sesiones de jam que buscaban esa oscuridad sueca y la pesadez natal de los nativos de La Florida. A esta ecuación se sumó Bruno (bajo), quien conectó con Pablo en la universidad para buscar un proyecto definitivo.
Sin embargo, la pieza que faltaba para completar este asalto sonoro apareció en medio del caos de un Knotfest. Allí conocieron a Nicolás (guitarra rítmica y voz), logrando una química inmediata. «Con Nico en vocales, se logró cohesionar bien el sonido del grupo, llegando a la brutalidad que teníamos en visión desde los días de ensayar en la pieza del baterista», comenta Bruno sobre la formación que hoy se planta con propiedad en los escenarios nacionales.
«I’m Decomposed»: Grabación entre tesis y guturales
El proceso de grabación de su EP debut fue una carrera de resistencia. La banda entró al estudio bajo la tutela de Gonzalo Hectacomb (Gravered), un veterano de las baquetas que fue clave para pulir la velocidad de Pablo en la batería. Pero el desafío no era solo musical: Bruno y Pablo se encontraban cerrando su semestre universitario, entregando una tesis precisamente sobre «Cómo hacer metal en Chile».
«Estábamos haciendo y estudiando cómo se hace metal en Chile; no solamente la música, sino también a los periodistas, los escritores y los estudios musicales de composición», explica el bajista. Esa ventaja estratégica les permitió entender la industria desde adentro antes de soltar su primer riff en vivo. En el estudio, la eficiencia fue absoluta: Nicolás grabó voces al estilo doble capa de Glen Benton (Deicide) y Juan Pablo despachó los solos a la primera toma, demostrando una sincronía que solo se consigue tras años de práctica.
Una estrategia distinta y el camino independiente
A diferencia de la mayoría de las bandas que prueban suerte en vivo antes de registrar material, Blindead decidió ir a contracorriente: disco primero, shows después. La idea era clara: tener una carta de presentación sólida antes de subirse a cualquier escenario. La estrategia funcionó, logrando el interés del sello Iron Blood and Death Corporation, aunque tras algunos retrasos en el lanzamiento, la banda hoy se encuentra disponible y en busca de una nueva casa discográfica que potencie su distribución.
«I’m Decomposed» ya está disponible, y es una prueba fehaciente de que el Death Metal chileno sigue mutando y profesionalizándose. En Radio Futuro, nos quedamos atentos a los próximos pasos de esta máquina de riffs que promete no dejar títere con cabeza en este 2026.
