Si hay bandas de discografías perfectas en la historia del metal, una de esas es Death. Carcass también podría aparecer por ahí. Quizá Opeth se acerque. El resto ya son de números más limitados: System Of A Down, Nails o Blood Incantation. El caso es que muy probablemente no haya banda con un nivel tan alto y regular a lo largo del tiempo como Death. Y tampoco es que sean unos meros aparecidos en su area. Más allá de si el death metal fue bautizado así por Death, lo que si es cierto es que Scream Bloody Gore fue el primer disco del género. Antes que Seven Churches. Antes que Altars Of Madness.
Después de dos discos de death metal puro, Scream Bloody Gore y Leprosy, Death tuvo su momento de transición algo irregular. Publicaron el que puede ser su disco más bajo, Spiritual Healing, que sigue siendo un gran disco. Lo cual es bastante decir. Pero lo más interesante de ese disco es el primerizo cruce de géneros entre el death metal y el death metal técnico que se vendría después en Human, Individual Thought Patterns, Symbolic y el último disco antes del fallecimiento de Chuck Schuldiner, The Sound Of Perseverance.
La delgada linea entre death metal técnico y death metal progresivo
Aún cuando desde Human en adelante, Death se convierte en una banda de death metal técnico, tanto como en ese entonces lo eran Atheist o Deimilich. También es verdad que son precisamente Human y Symbolic los únicos discos de Death que contienen canciones de death metal progresivo. Son estas, además, las más apacibles al oído y dotadas de cierta estructura que admite una fácil escucha más inmediata. Es el caso de cortes como ‘Suicide Machine’ o ‘Crystal Mountain’. Canciones en una brocha más gorda que luego permitieron la proliferación de bandas como Gojira.
Para una teorización correcta, es importante descartar el factor de metal progresivo puro. Si bien en ese entonces ya había discos bastante intensos de ese género, como el Orchid de Opeth, siguen bajo la exigencia de cualquier disco técnico o progresivo de cualquier exresión de death metal. Opeth no está ni cerca de una banda como Cryptopsy, por ejemplo.
Por otro lado, si se puede ver que bandas de metal progresivo como Ne Oblivisacaris se vieron influenciadas por el sonido más inmeidato de Death, de la misma forma que Death claramente aprendió de estas bandas más inmediatas como Opeth o Dream Theater para dar con ese efectismo casi pop de los múltiples himnos que conforman su última placa, probablemente la más copada de himnos de la banda, incluyendo la licencia de incluir un cover de Judas Priest en un plano más o menos literal.
Los fanáticos de Death saben que en los lados B existen algunos covers de Kiss, pero eso era un poco en broma. Lo de Judas Priest (con ‘Painkiller’) claramente apuntaba a posicionarse en una esfera un poco más para las masas. Lástima que nunca se pudo ver el resultado.
Death To All, lo más cercano a Death, se estará presentando en Chile en el contexto del Metal Beer III. Las entradas están disponibles en Puntoticket.
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