En una reciente entrevista con el medio japonés Porg Project, el guitarrista y vocalista de Opeth, Mikael Åkerfeldt, se refirió a las distintas teorizaciones contemporáneas sobre el término «progresivo», ya sea en su expresión en el rock o en el metal. Esto a partir de una conversación que derivó hacia sobre si a Opeth le resultaba difícil seguir catalogándose a sí mismos como una banda progresiva, cuando el estándar de tecnicismo en el género parece ser cada vez más alto.
Åkerfeldt tocó el tema en términos más bien personales. «No estoy seguro de que sea tan importante para mí sentir que somos progresivos. Porque en realidad ya no sé qué significa eso. Creo que antes era más fácil definir a una banda progresiva porque mezclaban estilos y cosas así, pero ahora «progresivo» significa solos de guitarra rápidos, y se ha convertido en un sonido y quizá ya no sea tan progresivo. Creo que la música progresiva, especialmente en el rock y el metal, se ha vuelto un poco regresiva.
Y además, no sé si puedo decidir si somos progresivos o no. Creo que eso le corresponde al público, pero para mí cada vez es menos importante que nos etiqueten como progresivos porque ya no sé qué significa. Pero cuando escribo música, creo que es fácil avanzar en nuestra propia música, porque tengo muchos tipos de influencias diferentes y soy muy apasionado con mi música y todo eso. Así que lo intento, pero al final del día, lo único que quiero es escribir música emocional.
El contexto musical de Opeth
La música de Opeth ha cambiado. Pero ha sido transversal a las búsquedas ambiciosas, maximalistas y complejas.Si bien en su momento Opeth publicó el Damnation, un disco más pausado y cercano antes al rock progresivo que al metal progresivo, este fue parte de un díptico discográfico que se completaba con el Deliverance. Disco que, indiferente de si realmente se concretó así, su búsqueda era ser lo más extremo posible. Unos años después salió el Heritage, que dio pie a la etapa de rock progresivo de lleno, y duró hasta el In Cauda Venenum. Son discos divisivos independiente de las razones. Hay quienes insisten en exigir los guturales de vuelta.
El disco que sacó Opeth el año pasado, The Last Will and Testament, volvió a la carga con los guturales. Lo cual no necesariamente lo hace un disco de metal, pero si uno más intenso que sus antecesores. Lo que si que no ha cambiado es el grado de tecnisismo y búsquedas insaciables por la complejidad.
Sigue a FUTURO.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Seguir en Google