En Radio Futuro, te presentamos una selección que busca capturar el pulso del rock chileno durante 2025, un año particularmente fértil en ideas, cruces estéticos y consolidaciones. Desde proyectos con trayectoria hasta voces que terminaron de explotar en el circuito, esta lista reúne discos y EP que, por distintas razones, marcaron conversación, rotación y discusión en la programación de Futuro y en el oído de quienes siguen con atención la escena local.
El Show del Dr. Rock and Roll y Nueva Escena de Radio Futuro se encuentran en este recuento para proponer un mapa diverso: hay guitarras que miran al pasado con respeto, otras que empujan hacia territorios más personales, y varias que entienden el rock como un lenguaje abierto. Aquí no hay un solo camino, sino múltiples formas de entender un mismo impulso.
Paracaidistas – El Fin de la Inocencia
Con “El Fin de la Inocencia”, Paracaidistas entrega un trabajo que suena a cierre de ciclo y, al mismo tiempo, a punto de partida. El disco equilibra melodía y distorsión con un oficio que se siente maduro, pero nunca acomodado. Las canciones avanzan entre climas introspectivos y estallidos de energía, construyendo un relato coherente sobre pérdida, cambio y aprendizaje. Hay una atención especial en los arreglos, con guitarras que dialogan con capas de teclados y una base rítmica sólida. Es un álbum que se deja escuchar completo, pensado como obra, no como suma de singles.
Frank’s White Canvas – This Will Hurt, This Will Heal
“This Will Hurt, This Will Heal” confirma a Frank’s White Canvas como una de las bandas más ambiciosas del circuito. El disco apuesta por una narrativa emocional intensa, donde cada tema funciona como un capítulo de un proceso de quiebre y reconstrucción. Musicalmente, el grupo se mueve con soltura entre el post-hardcore, el rock alternativo y pasajes más atmosféricos, sin perder identidad. Las dinámicas son clave: silencios, explosiones y coros que buscan quedarse en la cabeza. La producción refuerza la idea de contraste, subrayando que el dolor y la sanación pueden convivir en un mismo lenguaje sonoro.
Pablo Vial – Una Calle Llamada Cielo
En “Una Calle Llamada Cielo”, Pablo Vial firma un disco profundamente personal, donde la canción es el centro de todo. Las composiciones privilegian la honestidad por sobre el efectismo, con letras que observan lo cotidiano desde una sensibilidad casi cinematográfica. Musicalmente, el álbum transita por un rock de autor que coquetea con el folk y el pop, siempre con arreglos medidos y elegantes. La voz guía el recorrido con calma, permitiendo que cada historia respire. Es un trabajo que gana con las escuchas, pensado para acompañar momentos de introspección y caminatas sin rumbo fijo.
Hesse Kassel – La Brea
“La Brea” es un disco denso, atmosférico y deliberadamente incómodo. Hesse Kassel construye aquí un universo donde el ruido, las texturas y las estructuras poco convencionales son parte del mensaje. Las canciones avanzan como bloques de sonido, con cambios de ritmo y capas que se superponen hasta crear una sensación casi física. No es un álbum de acceso inmediato, pero sí uno que recompensa la inmersión. Hay una intención clara de llevar el formato rock hacia un terreno más experimental, sin perder tensión ni carácter. “La Brea” se siente como una experiencia más que como una simple colección de temas.
Cler Canifrú – Santa Clarita
Con “Santa Clarita”, Cler Canifrú reafirma su capacidad para escribir canciones directas, emotivas y con un pulso muy claro. El disco combina un rock de guitarras luminosas con momentos más introspectivos, siempre sostenidos por una voz que transmite cercanía. Las letras hablan de desplazamientos, recuerdos y relaciones que dejan marcas, sin caer en lugares comunes. Hay un trabajo fino en las melodías, pensadas para quedarse, y en una producción que privilegia la claridad. Es un álbum que se mueve con naturalidad entre la energía y la contemplación, demostrando una identidad cada vez más definida dentro de la escena.
Chini.PNG – Vía Lo Orozco
“Vía Lo Orozco” es otro paso firme en el mundo particular de Chini.PNG, donde el indie rock convive con una sensibilidad pop y una estética muy propia. El disco suena cotidiano y extraño al mismo tiempo, como un recorrido por paisajes conocidos vistos desde un ángulo torcido. Las canciones están llenas de detalles, pequeños gestos sonoros y letras que juegan con la observación y el humor sutil. La producción acompaña esa idea de cercanía, sin perder cuidado en los arreglos. Es un trabajo que confirma una voz autoral reconocible y una forma de entender la canción como espacio de experimentación suave.
Nicolicio – El Embalse
En “El Embalse”, Nicolicio propone un disco que se mueve entre la calma aparente y una tensión subterránea constante. Las canciones avanzan con una lógica más atmosférica que inmediata, apoyadas en guitarras que construyen climas y en una base rítmica contenida. Hay una sensación de paisaje, de espacios abiertos y tiempos suspendidos, que se refuerza con letras más sugerentes que explícitas. El álbum invita a una escucha atenta, casi contemplativa, donde cada detalle suma. No busca el golpe directo, sino una resonancia más lenta, que se instala de a poco y permanece.
Nogales – Hola
“Hola” apuesta por la sencillez bien entendida. Nogales presenta canciones directas, con un espíritu de rock y pop que privilegia la melodía y la comunicación inmediata. Hay un aire despreocupado en la superficie, pero también un trabajo cuidadoso en las estructuras y los arreglos. Las letras juegan con escenas cotidianas, encuentros y despedidas, siempre desde un tono cercano. La producción de tres cortes se siente ligero sin ser superficial, ideal para escuchas completas y repetidas. Es un trabajo que entiende el valor de la canción como formato y lo defiende con oficio y convicción.
Todos Mis Amigos Están Tristes – Carne
“Carne” es un disco frontal, que no esquiva el conflicto ni la incomodidad. Todos Mis Amigos Están Tristes construye un sonido crudo, donde las guitarras y la voz funcionan como vehículos de una emocionalidad intensa. Las canciones hablan de desgaste, rabia y fragilidad, sin filtros innecesarios. Musicalmente, el álbum se mueve en un territorio cercano al punk y al rock alternativo, con una energía que se siente urgente. La producción mantiene esa aspereza como parte del mensaje. Es un trabajo que no busca complacer, sino decir algo con claridad, incluso cuando eso implica exponer heridas abiertas.
The Ganjas – Drug Dr.
Con “Drug Dr.”, The Ganjas vuelve a expandir su universo psicodélico, esta vez con un enfoque más compacto y directo. El disco mantiene las atmósferas densas y los grooves hipnóticos que caracterizan a la banda, pero los organiza en canciones de impacto inmediato. Hay un equilibrio entre repetición y variación, creando un efecto casi trance. Las guitarras y los sintetizadores construyen capas que envuelven al oyente, mientras la base rítmica sostiene el viaje. Es un trabajo que funciona tanto en escucha atenta como en contexto de carretera, confirmando la solidez de una propuesta ya reconocible.
Candelabro – Deseo, Carne y Voluntad
“Deseo, Carne y Voluntad” es un disco que se siente físico desde el primer minuto. Candelabro apuesta por un rock directo, con riffs pesados y una energía casi visceral. Las canciones avanzan con convicción, sin demasiados rodeos, pero con una clara intención estética. Hay un trabajo interesante en las dinámicas, alternando momentos de ataque frontal con pasajes más contenidos. Las letras acompañan esa idea de cuerpo y pulsión, reforzando el carácter del conjunto. Es un álbum que se entiende mejor a volumen alto, pensado para el impacto inmediato y para una experiencia más corporal que reflexiva.
Helegardh – Hasta El Amanecer
“Hasta El Amanecer” muestra a Helegardh en un momento de síntesis y expansión a la vez. El disco combina elementos del rock alternativo con una sensibilidad más épica y emocional. Las canciones están construidas con paciencia, dejando que los climas crezcan y se desarrollen antes de llegar a sus puntos más altos. Hay un cuidado especial en los arreglos y en la producción, que le da al conjunto una sensación de amplitud. Las letras dialogan con ideas de resistencia, espera y transformación. Es un trabajo que apuesta por el recorrido completo y que encuentra su fuerza en esa progresión.
