Noticias

John Fogerty se roba el show en Tiny Desk: energía total a los 80 años

El genio de Creedence Clearwater Revival es el protagonista de la más reciente entrega de la serie en vivo de la radio NPR.

John Fogerty 2026 Tiny Desk 02 Web

A los 80 años, John Fogerty no aparece como una leyenda en modo homenaje. Aparece como lo que sigue siendo: un músico en control absoluto de su oficio. Y su estreno de esta mañana en Tiny Desk Concert lo deja claro desde el primer acorde. Con la cercanía que caracteriza a este formato, la presentación funciona como un recordatorio simple pero potente: hay canciones que no envejecen, y artistas que tampoco.

Fogerty, responsable de algunas de las páginas más decisivas del rock estadounidense, llega a este escenario íntimo con una presencia que no necesita exageraciones. Su voz conserva esa mezcla de aspereza, urgencia y swing que convirtió su repertorio en una banda sonora transversal. Da lo mismo si lo escuchaste en vinilo, en una radio AM o en playlists actuales. El pulso sigue ahí, directo, sin barniz.

La propuesta del Tiny Desk, lejos de “achicar” el sonido, lo expone. Cada golpe rítmico, cada frase rasgada y cada pausa cuentan. Y ahí Fogerty se luce, porque su música siempre tuvo algo de directo: canciones construidas para sonar en vivo, con nervio, con una épica terrenal que no depende de pirotecnia. Es un set que funciona tanto para fans históricos como para quien recién descubre que detrás de tantos himnos hay un compositor con firma propia.

En tiempos donde el algoritmo empuja lo inmediato, la presentación se siente casi como un acto de resistencia: un artista mayor sonando con precisión, sin nostalgia forzada y sin necesidad de competir con nada. Solo canciones, ejecución y carácter.

El resultado es lo que Tiny Desk hace mejor: transformar a un ícono en alguien cercano por unos minutos. Y en el caso de John Fogerty, también deja una conclusión inevitable: no estamos frente a un recuerdo del rock, sino frente a un nombre que todavía respira presente.


Contenido patrocinado

Compartir