Detrás de las columnas de humo que hoy nublan el sur de Chile, hay una búsqueda incansable de respuestas. La fiscal regional del Biobío, Marcela Cartagena, ha tomado el mando de una investigación crítica para esclarecer el origen de los incendios forestales que han transformado el paisaje en cenizas y, lo más doloroso, han cobrado la vida de 19 personas.
La orden es clara y urgente: resguardar los «sitios del suceso». En medio del caos y la desesperación de más de 1.500 damnificados, equipos especializados de la PDI y Carabineros tienen la misión de «congelar» la evidencia temprana.
Se busca determinar si ese primer chispazo fue un descuido fatal. Un fallo técnico o, como sospechan las autoridades por la simultaneidad de los focos, un acto deliberado.
Incendios forestales Chile: despliegue humano en medio de la catástrofe
La experiencia nos indica que, en casi la totalidad de los casos, hay intervención de terceros», señalan fuentes policiales. Por ello, el trabajo liderado por el fiscal Cristián Paredes no solo se limita a mirar el suelo quemado; incluye la revisión exhaustiva de cámaras de seguridad y el levantamiento de testimonios de quienes vieron nacer las llamas en comunas como Penco y sectores de la Región de Ñuble.
La estrategia de la Fiscalía se sostiene en tres pilares que buscan humanizar la labor judicial:
- Investigación técnica: peritajes para fijar los focos de inicio antes de que el entorno sea alterado.
- Identificación digna: coordinación con el Servicio Médico Legal (SML) para la entrega de los fallecidos a sus familias.
- Apoyo a las víctimas: un despliegue multidisciplinario de la Unidad de Víctimas y Testigos para acompañar a quienes lo han perdido todo.
El factor de la simultaneidad
Lo que más inquieta a los investigadores es la precisión del reloj. Varios incendios comenzaron a la misma hora en puntos estratégicos. Mientras los brigadistas luchan contra el viento y las temperaturas extremas, la justicia intenta reconstruir el minuto cero de una tragedia que ya se compara con los peores desastres forestales de la última década en Chile.
Hoy, la prioridad es contener el fuego, pero la promesa de la Fiscalía es que el humo no oculte a los culpables.
