En Palabra Que Es Noticia, Andrea Moletto y Antonio Quinteros conversaron con Rolando Pardo, jefe de prevención de incendios forestales CONAF, para hacer un balance de la situación en Biobío y Ñuble con el combate contra los incendios forestales.
Incendio en Lirquén, Biobío
El jefe de prevención de incendios forestales CONAF, Rolando Pardo, se refirió al incendio que afecta la localidad de Lirquén en la Región del Bío Bío. Se trata de un siniestro de comportamiento extremo en una zona de interfaz entre centros poblados que colindan con zonas de vegetación forestal. Además tuvo una propagación rápida, que trajo grandes consecuencias en un tiempo reducido. Según Pardo, esto se debe al viento que transporta material encendido. “No fue una propagación contínua, sino que fue saltando a gran distancia. No tiene una línea de propagación, sino que es un incendio muy largo”, explicó.
Este siniestro tuvo un comportamiento especial. Se trató de dos incendios de características similares que terminaron por juntarse. “En las zonas costeras tenemos un cambio de viento en las mañanas y en las tardes. En las noches el mar está más caliente que la superficie y en el día más fresco. Ese movimiento hace que en la tarde la dirección del viento sea hacia el mar y eso afectó las zonas de Penco y Lirquén”, ilustró.
Según el jefe de prevención de incendios forestales CONAF, el manejo de los incendios y las dificultades que presentan han cambiado en los últimos años. “Las altas temperaturas, vientos más erráticos y no recuperación de la humedad durante la noche hacen que los incendios tengan comportamientos distintos”, sostuvo.
Por otro lado, han aumentado las zonas de interfaz, es decir, sectores de interacción entre zonas residenciales y vegetación. “Después de la pandemia hubo una migración importante de grupos del sector urbano hacia el sector rural. Esto genera que ahora nos encontremos con más casas y bodegas en la propagación de incendios”, aclaró. Según Pardo, el 80 por ciento de los incendios se encuentra en zonas de interfaz, donde hay personas habitando el lugar. “Por lo tanto, la prioridad no es sólo combatir el incendio donde hay vegetación, sino contener la amenaza permanente a las casas”, comentó.
Tres recomendaciones básicas
Rolando Pardo dio tres recomendaciones básicas a considerar en esta emergencia. En primer lugar, no ocupar los caminos si no es estrictamente necesario y así permitir la expedita evacuación de personas y el desplazamiento de vehículos de emergencia.
En segundo lugar, no entrar a las áreas de operaciones ni intervenir en el actuar de los recursos terrestres y aéreos. “Los aviones lanzan entre 3 mil y 10 mil litros, por lo tanto es un riesgo exponerse. Puede suspenderse la acción porque el piloto ve personas abajo”, advirtió.
En tercer lugar, recomendó priorizar los procesos de evacuación. Acatar la alarma SAE, salir inmediatamente del lugar e identificar las señales para evacuar a tiempo. “Si ves una llama o el humo va hacia donde estás, sal del lugar. Si además te empiezan a caer cenizas o material encendido, tu condición de riesgo es altísima y hay que salir del lugar”, indicó. Finalmente, llamó a no olvidarse de las mascotas, los documentos e, idealmente, llevar un kit de emergencia.
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