El 12 de enero de 1998 Oasis lanzó “All Around the World” como single de “Be Here Now” y dejó una imagen clara de lo que era la banda en ese momento: grande, segura y sin ganas de poner freno. Han pasado 28 años y la canción sigue siendo un retrato fiel de esa etapa. Un tema largo, directo y pensado para ser cantado a todo pulmón. Su mensaje es simple y optimista. Pase lo que pase, todo va a estar bien.
Desde el primer acorde, “All Around the World” avanza sin apuro. Dura 9 minutos y 38 segundos, algo casi impensado para un single pop. Aun así, Oasis no dudó. El grupo estaba en la cima y quería demostrarlo. No había razón para acortar una idea que sentían completa. El resultado fue una canción que crece poco a poco, suma capas y termina en un cierre largo, con coros repetidos y cambios de tono que buscan mantener la emoción hasta el final.
La apuesta funcionó. En el Reino Unido, el single debutó directo en el número uno y se mantuvo once semanas en el ranking oficial. Además, quedó registrado como el single más largo en llegar al primer lugar en la historia de las listas británicas. En tiempos donde la radio pedía canciones breves, Oasis hizo lo contrario y ganó igual.
La historia del tema venía de antes. Noel Gallagher contó en varias entrevistas que había escrito “All Around the World” años antes, incluso antes del primer disco de la banda. En ese momento, la canción era aún más larga y no tenían los recursos para grabarla como él la imaginaba. La guardó y esperó. Cuando llegó Be Here Now, Oasis tenía el dinero y la libertad para hacerlo todo sin límites. Eso se nota en la grabación. La canción incluye una gran orquesta, con decenas de músicos, algo poco común para una banda de rock británico de los 90. Noel explicó que siempre quiso grabarla así y que recién entonces pudo hacerlo. No le preocupaba si era demasiado. Para él, si sonaba bien, bastaba.
También hay un guiño claro a los Beatles, tanto en el espíritu del tema como en su estructura final. El largo cierre con coros recuerda a “Hey Jude”, una comparación que el propio Noel nunca evitó. Para Oasis, mirar a los Beatles de frente era parte de su identidad, no algo que esconder.
A 28 años de su lanzamiento, “All Around the World” no se escucha como una canción discreta. Se escucha como una declaración. Es el sonido de una banda en su punto más alto, convencida de que podía hacer lo que quisiera. Puede que hoy se vea como exceso, pero también es una muestra de fe en la música, en el canto colectivo y en la idea de que una canción puede durar lo que tenga que durar si logra conectar.
