El 15 de septiembre de 1986, Queen lanzó como sencillo Who Wants to Live Forever. Es una de las composiciones más memorables de Brian May, incluida en el álbum A Kind of Magic.
Más que un simple tema de estudio, la canción nació como parte de la banda sonora de la película Highlander. En esta, el tema de la inmortalidad y la tragedia de la pérdida resonaban con fuerza en su historia.
La inspiración cinematográfica
Escrita en una sola noche por May tras ver un primer corte de Highlander, la canción refleja el dramatismo de la cinta. En ella, el protagonista debe enfrentarse a la paradoja de vivir para siempre mientras ve morir a las personas que ama. Esa melancolía se trasladó a la música. Una orquestación grandilocuente a cargo de Michael Kamen se combinó con la imponente interpretación vocal de Freddie Mercury. Esta se alza como un grito de desesperación y, al mismo tiempo, de resignación.
Una balada inmortal
Desde sus primeros compases, con May tomando la voz inicial, Who Wants to Live Forever se eleva hasta un clímax arrebatador. Con Mercury en pleno esplendor vocal, el contraste entre la sobriedad de la entrada y la explosión lírica del coro convierte a la canción en una de las baladas más conmovedoras del repertorio de Queen. Además, la fusión de rock sinfónico, arreglos orquestales y la teatralidad de Mercury logró que la pieza se destacara dentro de A Kind of Magic. Esto destaca dentro de un álbum con tintes más festivos y ligados al universo de Highlander.
Aunque no fue uno de los sencillos más comerciales de Queen en los años 80, Who Wants to Live Forever pronto se consolidó como un himno emocional dentro de su discografía. Con el tiempo, se transformó en una de las canciones más interpretadas en tributos y recordatorios a Mercury. La letra, que habla de la inevitabilidad de la muerte y la fugacidad de la vida, adquirió una carga aún más profunda tras su fallecimiento en 1991.
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