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ENTREVISTA // King Diamond: “Finalmente esta es la forma en que Mercyful Fate debe ser visto y escuchado”

Hablamos con la leyenda viviente del heavy metal oscuro en la antesala de su regreso a Chile en concierto, el próximo 22 de abril.

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Mercyful Fate

Uno de los conciertos más pedidos por la fanaticada metalera local por fin llega a concretarse, Mercyful Fate vuelve a tocar en Chile a 25 años de la última vez que estuvieron por acá. Lo hacen con un estatus de banda legendaria que se hace cada vez más grande, sumando el respeto y la reverencia de varias generaciones. Las más recientes nunca han podido verlos, así que ahora es la oportunidad, en el concierto del lunes 22 de abril en el Movistar Arena.

Antes de eso pudimos comunicarnos con el mismísimo King Diamond, la voz y alma de esta entidad, con quien intercambiamos unas palabras:

-Han pasado cinco años desde que se reunieron y volvieron a las pistas, ¿cómo ha sido en líneas generales todo este proceso?

-Ha sido muy interesante, porque habíamos empezado a trabajar y luego todo paró por culpa del Covid. Pero cuando por fin tuvimos la oportunidad de volver a salir de gira en 2022, fue muy bueno. Tocamos un montón de material antiguo. Y todo el sentimiento de la banda es volver al principio. También estamos escribiendo nuevas canciones, yo y Hank (Shermann, guitarra) de la misma manera en que lo hicimos a principios de los 80.
Es exactamente la misma fórmula, las mismas cosas, los mismos sentimientos. Y estamos trabajando con un gran equipo de management hace un par de años, nos ayudan con muchas cosas, abriéndonos puertas, tienen contactos para todo tipo de cosas, jugaron un gran papel en el hecho de que hayamos decidido hacer estas cosas. Contamos con una gran producción y finalmente esta es la forma en que Mercyful Fate debe ser visto y esta es la forma en que debe ser escuchado.

-Un momento especialmente prolífico, porque están escribiendo el nuevo material de Mercyful Fate y al mismo tiempo un nuevo disco de King Diamond, trabajando a dos bandas como en los 90.

-Uh, sí, estamos escribiendo con King Diamond también, espero que a final de año esté el álbum. Va a ser el primero de dos álbumes, con un espectáculo que no van a poder creer, es un enfoque totalmente nuevo. Hemos estado en reuniones con el equipo de producción y va a ser algo que nunca has visto antes. Ahora con Mercyful Fate también vamos con todo, llevamos la producción completa y es algo realmente especial.

-Vienen con formación renovada, recientemente se incorporó Becky Baldwin como bajista oficial, ¿cómo ha sido trabajar con ella?

-Ella es increíble, realmente conoce su oficio. Ya había estado con nosotros una vez, haciendo un tramo de una gira cuando Joey (Vera, el bajista anterior, también miembro de Armored Saint y Fates Warning, ex Anthrax) no pudo estar. Ahora el cambio fue permanente. Joey se fue en buenos términos, sigue siendo un gran amigo y una persona increíble. Entonces cuando buscamos a alguien para reemplazarlo era difícil, y realmente queríamos tener esa sensación de cuando Timi Hansen estaba con nosotros (bajista original, fallecido en 2019). Alguien que tocara con los dedos, no con uñeta, y con el sonido especial que requiere esta música.
Habíamos visto a muchos bajistas y de repente pregunté… ¿por qué no puede ser una mujer? Hank me apoyó y dijo que había visto una bajista muy buena en internet. Nos encontramos con ella en el festival Bloodstock en Inglaterra, nos reunimos en camarines, le planteamos la posibilidad de trabajar con nosotros y aceptó. Hizo un trabajo perfecto, muy profesional y era muy agradable. Así que cuando Joey se fue definitivamente, fue muy fácil pensar en ella primero. Así fue como llegó a la banda.

-Sobre el nuevo disco de Mercyful Fate que están escribiendo, ya hay una nueva canción que han estrenado en vivo, “The Jackal of Salzburg”, ¿podemos esperar que el resto del material sea así?

-He estado grabando voces por estos días, para una nueva canción. Espero que podamos mezclar y lanzarla cuanto antes, cuando eso pase van a escuchar la primera canción de Mercyful Fate completamente producida en muchos años. Dura nueve minutos y está llena de guitarras, voces, coros y todo tipo de cosas. Va a ser realmente increíble. Y hay una segunda canción en la que estamos trabajando, que se llama “Sacrifice”, dura cuatro minutos y no está terminada todavía, pero casi. Y hay una tercera canción, no voy a decirte nada sobre esa todavía. Estas tres son con la música de Hank.
Creo que estamos trabajando realmente perfecto, como en los viejos tiempos. Y también estamos haciendo lo nuevo de King Diamond. Tenemos ya tres canciones de Andy (LaRocque, guitarrista) y cuatro mías. Va a salir un disco después de otro, primero el de King Diamond y salimos de gira, y luego el de Mercyful Fate y salimos de gira. Y después viene la segunda parte del de King Diamond y salimos de nuevo.

-Grandes noticias. Hace unos días recibimos la novela gráfica de “Abigail”, hecha por Z2 Comics, ¿qué te parece tener tu propia novela gráfica?

-Realmente genial. Toda la experiencia fue genial, trabajar con el artista y el autor. Su nombre es Damien Worm, con él estamos tratando de hablar ahora para hacer la portada para el disco de King Diamond, “The Institute”, que seguramente mostrará mucho de la historia y los personajes.

-Acerca del trabajo para estos dos discos, tienes la fortuna de trabajar con dos tremendos guitarristas, muy influyentes, como Hank Shermann en Mercyful Fate y Andy LaRocque en King Diamond, ¿qué significa para ti tener a un gran guitarrista como aliado y cómo los ves?

-Bueno, hemos estado juntos por tanto tiempo, que ya casi no tenemos problemas. Podemos tener fuertes discusiones sobre algunas cosas, como los buenos amigos, pero después seguimos adelante. Nos complementamos mutuamente y nos podemos decir las cosas. Con Hank, él escribe su música y yo ayudo con algunos arreglos y las letras. En King Diamond escribo un poco más, ahí nos vamos un poco más a medias con Andy.

-Haciendo un poco de historia, si volvemos a la época de los primeros discos de Mercyful Fate, el primer EP, luego “Melissa” y “Don’t break the oath”, ¿qué es lo que más recuerdas de esos años?

-La escena metalera era completamente diferente. Estábamos en Dinamarca, que no era el mejor país para empezar una carrera, porque no había una gran escena. Pero todas las grandes bandas venían a Dinamarca. Deep Purple, Black Sabbath, todos. Gasté todo mi dinero en ello. Y si tenías banda había que salir del país para hacer algo. En ese sentido era duro. Hubo un momento en que dejé mi trabajo sólo para convertirme en músico y toda mi familia estaba como “¿Qué? Lo que estás haciendo es una locura”.
Y funcionó, pero fue una época en la que no tenía nada, es decir, tenía que elegir cada día si quería fumar cigarrillos o comer comida. No podía hacer las dos cosas. Así que ahora ya no fumo, después de que me operaran del corazón, no he probado un cigarrillo. Ni siquiera puedo olerlo. Salgo corriendo si alguien está fumando. Ya son 14 años desde que tuve mi cirugía de triple bypass. Pero bueno, volviendo a la música, teníamos un local donde ensayábamos y hacíamos las canciones, las grabábamos en poco tiempo porque ya las conocíamos bien. Hicimos “Melissa” en seis días y “Don’t break the oath” en ocho días.

-Aparte de su sonido distintivo, destacaron por las letras, muy ocultistas y esotéricas, es cierto que ya había bandas como Venom que cantaban de Satanás, pero lo de ustedes iba más en serio…

-Era cien por ciento en serio. Me dieron la membresía eterna de la Iglesia Satánica por el mismo Anton LaVey. Llegué a conocerlo en San Francisco, creo que en 1988 o 1989 y estaba de gira con King Diamond y vinieron y me preguntaron si podían hablar conmigo después del show. Me invitaron a juntarme con Anton LaVey, que iba a venir y pasar la noche en la Iglesia, dije que sí, que sólo necesitaba volver al hotel, tomar una ducha y luego podemos conducir al lugar.
Lo hicimos en medio de la noche, sólo dos brujas y yo. No tenía ni idea de quiénes eran, podrían haberme llevado a otro lugar y haberme matado, fue un poco loco, pero estuvo bien. Condujimos casi una hora, llegamos y era como una casa grande que tenía 13 habitaciones en ella. Era negra y gris en el exterior, con una valla súper alta, con alambre de púas en la parte superior y había dos dobermans corriendo alrededor.
Entramos a una biblioteca, me senté y hablé con Blanche Barton (pareja de LaVey). Había un montón de viejos libros de ocultismo y cosas por el estilo y había puertas secretas que conducían a todas las habitaciones. Fue así como él apareció, no sabría decir por donde entró. Se sentó, hablamos un rato y me pidió que fuera con él. Caminamos por el pasillo donde estos dos dobermans estaban corriendo y me dijo que no se les debe acariciar. Entonces los acaricié, por supuesto, tuve que hacer lo contrario. Y fueron amables, no me mordieron, así que dijo: «Oh, veo buenas vibraciones».
Tenía una llave, abrió la puerta de una cámara ritual que había estado cerrada durante más de un año. Hablamos durante dos horas allí y vi todas las cosas que tenía. El altar era muy alto, había sido hecho de piedras del Imperio Romano. Las cenizas de Bram Stoker, que escribió “Dracula”, estaban allí. Y había una Doncella de Hierro, que en realidad era una puerta a otra habitación. Le pregunté desde el principio si podía hablar primero. Quería decir primero lo que yo sentía sobre el satanismo, y luego que él me dijera lo que sentía al respecto. Así que hablé durante unos 20 minutos y luego hablamos de algunas cosas que no voy a decir a nadie. Después tocó los teclados en otra habitación. Fue fantástico.
Seguimos siendo muy buenos amigos después de eso. Me dio su número de línea roja, podía llamarlo de día o de noche, me dijo. Hablamos un par de veces, le envié álbumes y él me devolvió cartas y todo eso. Llegué a conocer a su hija. Tuve un par de citas con Zina LaVey, ya sabes, y todavía hoy conozco a Carla LaVey. La última vez que estuvimos tocando en 2019, salimos a cenar con Carla. Fuimos a un restaurante al que Anton LaVey solía ir, fue una experiencia muy agradable porque significaba mucho para mí. Son cosas que nunca olvidaré.

-Pudo haber sido un encuentro peligroso (“A dangerous meeting”).

-(Risas) ¡Pudo haberlo sido! Pero fue genial.

-Bien, sigamos hablando de la música de esos primeros álbumes de Mercyful Fate. ¿Cómo ves la influencia de esos álbumes en otras bandas? Muchos les han rendido tributo, como Metallica, por ejemplo, u otros más underground. ¿Cómo ves eso?

-Sí, es un gran honor, que hiciéramos algo que era muy especial. Hay un montón de músicos que conocemos muy bien hoy en día, como Dave Grohl, él vino a nuestro show en Los Angeles y fue muy agradable conocerlo, un gran ser humano. Los chicos de My Chemical Romance, por ejemplo, son súper fans de Mercyful Fate, el vocalista Gerard Way tocó en un concierto en Los Angeles con una camiseta de nosotros.
Kerry King de Slayer es un muy buen amigo, así como Phil Anselmo y Rex Brown de Pantera, Charlie Benante y Joey Belladonna de Anthrax, conocí a muchas de estas personas que han dicho lo mismo, que estaban muy influenciados. He llegado a conocer a Rob Halford (Judas Priest) y él también realmente ama lo que estamos haciendo. Probablemente estoy olvidando a muchos, hay un montón de gente que son muy buenos amigos nuestros y me han contado historias sorprendentes, no sabía que éramos tan importantes para ellos.

-Hablando de influencia, Mercyful Fate ha sido muy influyente para estilos más extremos como el black metal y el death metal. ¿Cuál es tu opinión de esos estilos?

-Hay tantos estilos de metal, un sinfín. Y siguen apareciendo en estos días. Tenemos nuestro estilo, pero creo que nunca ha sido realmente copiado. Si escuchas Mercyful Fate es muy identificable, y si escuchas algo parecido, puedes notar la diferencia. Lo mismo con King Diamond. Creo que mi estilo vocal y la forma en que escribimos canciones son muy únicas también. Y así es como debe ser. Creo que muchas de esas bandas que mencioné antes también son muy diferentes entre sí y puedes reconocerla. Cuando escuchas Slayer, sabes que es Slayer. Cuando escuchas Pantera, sabes que es Pantera. Metallica, sabes que es Metallica. Todos han creado algo propio. Y tengo el mayor respeto por eso. Motörhead, Black Sabbath, Ozzy, Deep Purple, Jethro Tull, todas esas bandas las reconoces inmediatamente.

-Y luego estuvo el regreso que hicieron en los 90. ¿Cómo recuerdas eso? De cierta manera les permitió llegar a un nuevo público, tocar en nuevos lugares. De hecho fue la primera vez que vinieron a Sudamérica.

-Sí, absolutamente. Ha habido diferentes períodos de tiempo y para Mercyful Fate es más específico porque tuvimos recesos. Después del álbum “9” (1999) nos tomamos un descanso y es lo que estamos retomando ahora, porque es prácticamente la formación de “9”, pero con bajista diferente. La idea era que fuera Timi Hansen, pero ya no está con nosotros, lamentablemente. Por lo tanto esto no es una reunión o algo así. Es sólo continuar donde lo dejamos en “9”.

-Cuando pensamos en los 80, “Melissa” y “Don’t break the oath” son dos clásicos inmortales y es imposible elegir sólo uno. Pero en los 90, ¿tienes algún álbum favorito de esa época?

-El primer disco de regreso, “In The Shadows” fue genial, pero de esos álbumes, el que más me gusta es “9”. Creo que tiene algunas canciones muy únicas, algunas especiales también por mi propia voz. Como “Burn in hell”. Me encanta esa canción. Me encantaría volver a tocarla en directo, pero ahora no. Ahora mismo no. Hay algunas otras ahí. Tal vez “Church of Saint Anne”, me encantaría tocar esa canción en vivo si es posible. Creo que fue un gran álbum. Sonaba bien. Así que probablemente sea mi favorito de los 90.

-¿Sigues en contacto con antiguos miembros de la banda como Michael Denner (guitarrista de la formación original) o Kim Ruzz (baterista original)?

-No, en realidad ya no. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que hablé con alguno de ellos.

-¿Y sabes algo de Kim? ¿Dónde está ahora o algo así?

-Honestamente, no lo sé. Creo que los otros chicos se reunieron con él cuando recibieron un premio en Dinamarca por algo. Pero yo no estuve allí. No pude ir. De todos modos él era un baterista increíble en los primeros días, hizo cosas muy novedosas, progresivas. Vino con nuevas ideas y nuevas formas de tocar la batería. Así que había un montón de cosas interesantes allí.

-Bien, ha sido un placer hablar de todas estas cosas. Muchas gracias por tu tiempo y por favor, danos unas palabras finales para los fans en Chile.

-Va a ser increíble. Creo que van a ver algo que nunca olvidarán. Hay un cierto estado de ánimo que viene con Mercyful Fate. Les encantará y nunca lo olvidarán.

Para el concierto, las últimas entradas están en Puntoticket.


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