ENTREVISTAS

Investigador de Libertad y Desarrollo: «Cuando hay altos niveles de corrupción, la tarea de combatir el crimen también se ve severamente afectada»

La percepción de corrupción en el país alcanza su máximo histórico según la décimo octava edición de la Encuesta de Corrupción 2023 de Libertad y Desarrollo. Para conversar de esto, en #FuturoPQN hablamos con Jorge Ramírez del Programa Política y Sociedad Civil de Libertad.

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Agencia Uno

La Encuesta de Corrupción 2023, realizada por el centro de estudios Libertad y Desarrollo da cuenta del aumento de la desconfianza que la ciudadanía ha experimentado contra instituciones de servicio público y también privado. En esa línea las instituciones que lideran el ranking de “desconfianza” en la percepción ciudadana son las municipalidades (8,1%); los gobiernos regionales (8,0%) y las empresas públicas junto a la Cámara de Diputados. (7,4%). Sobre esto, hoy en Palabra Que Es Noticia conversamos con Jorge Ramírez, investigador del Programa Política y Sociedad Civil de Libertad del centro de estudios Libertad y Desarrollo.

¿Nos puedes entregar una reflexión sobre las conclusiones a las que llegaron con esta encuesta?

“Lo que más llama la atención obviamente es el alza estadísticamente significativa y que se haya alcanzado un peak histórico en términos de la percepción de corrupción. La verdad es que desde el año 2002 hasta el 2019 siempre el promedio osciló en torno a una nota 5 (en un rango que va de 1-10). Pero en esta oportunidad la nota con la que calificaron los encuestados la situación de corrupción es de 7,12, una nota que alcanza su máximo histórico”, señala Jorge Ramírez.

“Y entre otros temas que también son súper preocupantes es que cerca del 80% de los encuestados percibe que el nivel de corrupción es mayor respecto del año anterior. Y también son muy pesimistas respecto de la perspectiva a futuro, porque un 70%  piensa que el próximo año será peor en términos del fenómeno de la corrupción. Como bien ustedes señalaban, las municipalidades, siguen siendo un patrón estable, siempre se han mantenido en el ranking, como la institución número 1 de percepción de corrupción”, indica el investigador del Programa Política y Sociedad Civil de Libertad del centro de estudios Libertad y Desarrollo.

“Quizás la novedad es que por este año aparecen los gobiernos regionales. Y nuestra interpretación de esto tiene directa relación con el denominado caso Convenios, donde precisamente los gobiernos regionales estuvieron implicados en más de 15 regiones del país, de acuerdo a la versión del Contralor General de la República. Esos son en general los principales hitos o puntos a resaltar. Por ejemplo, respecto al caso Convenios, la ciudadanía percibe que este no es más que la expresión de un aumento generalizado en el fenómeno de la corrupción en todo el país. Son datos bien alarmantes en general”, afirma Jorge Ramírez.

¿Cuál es el impacto que tiene esta desconfianza?

“Es grave. Por ejemplo, desde el punto de vista de la afectación de la fe pública, las confianzas, es muy mala para la economía, porque en el fondo impide que exista certeza jurídica, de que se puedan establecer contratos limpios. También  hay múltiples estudios que señalan que incluso los países que pierden competitividad pueden disminuir  su nivel de PIB per cápita por fenómenos como la corrupción”, asegura el investigador del Programa Política y Sociedad Civil de Libertad del centro de estudios Libertad y Desarrollo.

“En segundo lugar, Chile ya atraviesa también una severa crisis en materia de orden y seguridad, con, digamos, la criminalidad al alza, altos niveles de sensación de temor de la ciudadanía. Y, lamentablemente, cuando hay altos niveles de corrupción, la tarea de combatir el crimen también se ve severamente afectada, porque en el fondo el fenómeno de la corrupción no está ajeno a incorporarse dentro de instituciones que están llamadas a cumplir un rol en términos de la prevención del delito y la sanción de los mismos”, sostiene Jorge Ramírez.

“Y, por último, yo te diría que también el país atraviesa una severa crisis del sistema político, con bajos niveles de legitimidad en sus instituciones, baja confianza en los partidos políticos, en las instituciones públicas en general, y obviamente que cuando la ciudadanía percibe que la corrupción está ahí instalada, en el centro de la toma de decisiones, esa brecha en términos de la confianza que debía existir entre la ciudadanía y estas instituciones se profundiza. La corrupción puede ser un catalizador de cada una de estas crisis, configurando un escenario mucho más preocupante”, comenta el investigador del Programa Política y Sociedad Civil de Libertad del centro de estudios Libertad y Desarrollo.

¿La percepción de la corrupción pública y privada es similar?

“No estamos al tanto de aquello, ya que esta definición operativa de la corrupción en es enfocada en el sector público, ya que es como te decía, la definición tradicional de que es el uso de una posición pública para el beneficio privado. Hoy también existen otras corrientes en términos de la concepción de la corrupción entre privados, pero la verdad es que este estudio siempre ha tenido como foco el tema de la corrupción en el sector público. Y si nosotros cambiáramos la definición sería problemático, porque en el fondo perderíamos toda una serie de tiempos de análisis y de estudio, pero sigue siendo esta definición la principal y es la que, por ejemplo, emplea Transparencia Internacional para elaborar su ranking de Percepción Internacional de la Corrupción, que aparece todos los años y que mide más de 150 países”, plantea Jorge Ramírez.

¿Recuperar la confianza no es fácil, cierto?

“No es fácil, pero tampoco es imposible. Por ejemplo, esta misma respuesta muestra que la ciudadanía es súper sensible a los escándalos, por decirlo de algún modo, en términos de la percepción de corrupción. Un buen ejemplo de una suerte de reversión de esta tendencia es lo que ha pasado con los Carabineros o la Fuerzas Armadas”, explica el investigador del Programa Política y Sociedad Civil de Libertad del centro de estudios Libertad y Desarrollo

“Durante los años 2015, 2016, 2017, en nuestra misma encuesta, los datos mostraron que ambas instituciones habían subido mucho su nivel de percepción de corrupción. Ellos siempre estuvieron muy bajos en el ranking y durante esos años coincidió con la emergencia de múltiples escándalos. Sin embargo, en esta medición, la verdad es que Carabineros y las Fuerzas Armadas vuelven a su posición de privilegio. O sea, se sitúan dentro de las instituciones menos corruptas en términos de percepción. Entonces, hay chances y hay posibilidades de recomponer niveles de confianza, siempre y cuando se hagan las cosas bien y uno logre efectivamente cambiar esa percepción con acciones, digamos, con hechos concretos”, concluye en Palabra Que Es Noticia Jorge Ramírez.


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