ENTREVISTAS

Techo y aumento de campamentos: «Es un fenómeno que avanza más rápido de lo que esperábamos»

"Respecto a las principales razones, tienen que ver con el alto costo de los arriendos, la necesidad de independencia y los bajos ingresos en relación a los precios del mercado", señala en #FuturoPQN la directora de gestión comunitaria de Techo, Gabriela Quezada.

Techo Chile Campamentos 2023 Card Web
Agencia Uno

Hoy en Palabra Que Es Noticia conversamos con la directora de gestión comunitaria de Techo, Gabriela Quezada.

El Catastro Nacional de Campamentos 2022-2023 de Techo-Chile, arrojó cifras históricas: hay 1.290 campamentos distribuidos a lo largo de todo el territorio nacional, albergando a 113.887 familias, lo que representa el 2% del total de hogares de Chile. En comparación con los datos recopilados en el catastro 2020-2021, en el que se contabilizaban 81.643 familias viviendo en 969 campamentos, el aumento es de un 39,49% en la cantidad de familias y un 33,13% en el número de campamentos. La medición develó que el 84,89% de quienes viven en campamentos trabajan, sin embargo, el 42.27% de los hogares tienen ingresos laborales menores a 400.000 pesos mensuales. El 79,4% de los hogares gasta entre 100.000 y 400.000 pesos sólo en alimentación.

¿Qué están viendo ustedes sobre las familias que viven en campamentos?

“En este catastro de 2022 se reveló un aumento de un 39% de los hogares que son campamentos, es un fenómeno que avanza más rápido de lo que esperábamos. Respecto a las principales razones, tienen que ver con el alto costo de los arriendos, la necesidad de independencia y los bajos ingresos en relación a los precios del mercado”, señala Gabriela Quezada.

¿Entonces hay vivienda en Chile pero es muy cara?

“Hay escasa, pero está disponible. Hay muchas familias que, a pesar de tener subsidios adjudicados, no encuentran opciones en el mercado que se ajusten. Si hablamos en torno al déficit habitacional, está cifrado en alrededor de 600.000 familias con necesidades de viviendas desde hace unos dos años y hoy puede que sea más. Eso habla de un mercado que hoy es insuficiente para suplir esa demanda”, indica la directora de gestión comunitaria de Techo.

¿Hay voluntad desde las inmobiliarias para las viviendas sociales?

“Si hablamos en términos de Estado, hoy existe el plan de emergencia habitacional, que es una voluntad política de juntar a los actores tanto del sector público y privado. Este plan tiene como metas que de aquí a 4 años se construyan 260.000 viviendas para este déficit habitacional. Sabemos que es una meta que queda corta y evidentemente el sector privado tiene un menor incentivo respecto a viviendas sociales de lo que nos gustaría. Es un avance, pero es insuficiente. Hay otro problema que tiene que ver con la disponibilidad de suelo y con la diversificación de los subsidios. Hoy parecen ser insuficientes para las diferentes familias y sus composiciones. Los subsidios de arriendo son una opción muy plausible que hay que ir potenciando”, afirma Gabriela Quezada.

¿Creen que el Gobierno pueda cumplir esta meta?

“Es difícil anticiparlo. Sí sabemos que se está trabajando en torno a esta meta. Lo que creemos es que, más allá de este gobierno, esto tiene que ser un compromiso de Estado. Una meta así de abismante corresponde al Estado, a largo plazo”, asegura la directora de gestión comunitaria de Techo.

¿Quiénes viven en campamento? ¿Cómo se componen?

“Respecto al catastro sí tenemos las cifras de familias extranjeras que viven en campamento, que son alrededor de 39.000 familias que representan un 34% del total de familias que viven en campamentos. Vivir en campamentos es una situación que afecta como factor común a familias en vulnerabilidad económica, independiente del origen de las personas. El año pasado encuestamos a más de 4.000 hogares que viven en campamentos y recogimos cifras importantes y alarmantes. Más del 85% de personas que están en edad de trabajar efectivamente lo hacen. Sin embargo, una mitad de ellos lo hacen sin un contrato formal de trabajo, lo que nos da indicio de una inestabilidad laboral que afecta en su cotidianeidad. Si miramos los ingresos, el 42% de esos hogares contaba con un ingreso menor a $400.000 pesos para el grupo familiar. Un ingreso así es insuficiente”, plantea.

¿Dónde puede estar la solución?

“Claramente es un problema social de soluciones complejas. No se ataca solucionando solo una de sus aristas. Hay que ver como las familias pueden tener mejores empleos que les permitan una capacidad de ahorro, que existan alternativas de acceso a viviendas adecuadas tanto por arriendo como por subsidio y poner mucha más fuerza para que el mercado de la vivienda responda a las demandas actuales. No hay respuestas únicas en estos problemas”, concluye en Palabra Que Es Noticia la directora de gestión comunitaria de Techo, Gabriela Quezada.


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