ENTREVISTAS

Simón Espinosa: «Nos escandalizamos por los pitos, pero el 18 la gente sale con carros llenos de alcohol»

Sobre la Ley Antinarcotráfico que permite el uso justificado medicinal de cannabis, conversamos en #FuturoPSP con el fundador de En Volá.

Cannabis Medicinal
Getty - Referencial

Durante esta semana, el presidente Gabriel Boric promulgó la Ley Antinarcotráfico. La norma tiene como objetivo fortalecer la persecución del narcotráfico y el crimen organizado. Sin embargo, entre otras cosas, también permite el uso justificado de cannabis para fines medicinales.

Así, sobre qué lugar tiene este suceso en todo el debate de la despenalización de la marihuana, conversamos en Palabras Sacan Palabras con Simón Espinosa, director ejecutivo y socio fundador de En Volá, agencia que educa y promueve el consumo adulto informado.

¿Cómo recibieron el mensaje del Presidente?

Es una tremenda noticia. Estamos muy felices como comunidad, no solo por los usuarios medicinales sino porque es una ley necesaria porque se ha hecho un daño enorme a la comunidad chilena, con gente que ha llegado a estar presa por el consumo personal.

¿Son suficientes las definiciones que hace esta legislación?

Estas definiciones son importantes porque son las caídas a piso que definen la estructura de la legalización del consumo adulto de cannabis. En Chile se modificó la Ley 20.000 que describe y protege al usuario medicinal de cannabis. Antes de esta ley, todas las personas que tenían prescritas cannabis medicinal estaban a merced de ser considerados narcotraficantes y estaban expuestos. Hubo un bloqueo importante a todo un desarrollo industrial del cultivo medicinal de la cannabis. No implica que se vaya a desarrollar una industria aún, no hay legislación suficiente todavía.

En Palabra Que es Noticia hablamos con el director de la clínica jurídica de la UDP, Cristián Riego, que nos comentó que la jurisprudencia actualmente ya admitía el consumo de cannabis pero que esta ley venía a dar un reconocimiento que fija con más claridad estos términos. ¿Lo ven así?

Antes se indicaba que existía, pero en la práctica no pasaba y muchos pacientes terminaban siendo tratados como criminales. En muchos casos se cometieron varios atentados contra el sentido común, con hijos de mamás con epilepsia que terminaron en la cárcel. Si lo comparamos con las regulaciones de otros países vecinos o de países desarrollados, es un paso muy pequeño y se está todavía en un estado embrionario. Aún falta mucho para que el cannabis medicinal pueda ser lo que corresponde a nivel farmacológico.

¿Qué falta?

Las regulaciones son aparatos muy complejos cuando se trata de sustancias reguladas. Ese es el caso que hemos visto en países como Uruguay o Argentina, donde las instituciones tardan mucho en regularse, incluso con una regulación legalizada. Se necesita regulación que dirima sobre una industria medicinal, de uso adulto. La consideración de la cannabis como otro producto medicinal del mercado y que se reconozca a la comunidad.

¿Qué se aprobó y qué significa que se permita el cannabis medicinal? ¿Cómo se hace efectivo?

Significa que ahora, si tu tienes cualquiera de las dolencias que se pueden tratar con cannabis medicinal, que son muchísimas y tanto mayores como menores, y un profesional, un médico, te genera una receta con un determinado tiempo y cantidad de consumo sin combustión (es decir, no te pueden recetar “fumarte un pito”). En otras palabras, se puede cultivar y consumir cannabis con receta médica.

¿En qué pie quedan las comunidades cannábicas?

Quedan en el mismo criterio de la Ley 20.000. El cultivo sigue siendo ilegal para fines no medicinales.

¿Qué piensas del argumento y como se puede avanzar en una legalización?

Estoy absolutamente de acuerdo. Si pudiésemos evaluar instituciones como Senda diría que están haciendo un muy mal trabajo porque hay un consumo desregulado que provocó que se desaten cosas como los funerales narcos por el gran poder que ostentan. Los recursos debiesen ir destinados a la regulación y a la participación de las sustancias en un mercado regulado para que las poblaciones de riesgo como los adolescentes se vean lo menos afectados posible. Nos escandalizamos por los pitos en Chile pero vemos que la gente el 18 de septiembre sale con carros llenos de alcohol y no vemos a ningún Carabinero preguntando si eso es para consumo personal o no.

Pero la marihuana es considerada una droga actualmente.

Ahora hay una persona que está presa por tres plantas y tenía abogado y receta médica. Si está pasando eso es porque hay una concepción muy desinformada de lo que pasa respecto a esto.

La PDI decía que el 70% de los decomisos es de marihuana. ¿De qué manera funciona en otros países donde está legalizada? ¿Entra en el mercado?

Existen muchos modelos distintos y cada uno ha probado ser eficiente en algunas cosas y deficiente en otras. El modelo uruguayo fue práctico respecto al acceso para pacientes y no tan eficiente para la generación de un mercado a gran escala como en Canadá o Estados Unidos donde empresas incluso salieron a tranzar en la bolsa pública. En estados como California la estructura tributaria castiga mucho a pequeños cultivadores. En otros países como Colombia se ha tratado de incluir fuertemente a estos pequeños cultivadores, aunque eso por fuentes locales sabemos que no ha funcionado tan bien como esperaban. Tenemos que aprender de los beneficios y los errores de nuestros vecinos y seguir nuestra propia inercia.

¿Cuál es el modelo que deberíamos seguir y por dónde crees que deberíamos transitar?

Creo que no hay un solo modelo para elegir. Con lo que he podido conocer creo que no es bueno dar pasos en alguna dirección sin tener una medición concreta de cuál va a ser el impacto de una sustancia que actualmente tiene un impacto negativo en la población y puede incidir en indicadores como la deserción escolar en jóvenes. Es algo que no puede ser tomado a la ligera y tiene que mirarse desde la prevención de consumo adolescente y desde la mirada de salud pública. Me gustó mucho lo que pasó en el estado de Colorado, donde se generaron herramientas financieras para generar campañas de concientización sobre consumo y se invirtió en investigación para crear un foco de desarrollo en esta industria. Me parece que fue bastante certero y creo que lograron desplegar una industria sana que fomenta el emprendimiento y la contribución fiscal.


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