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ENTREVISTA // Ian Hill, Judas Priest: “Es bueno que los fans aprecien el metal moderno y al mismo tiempo vean de dónde viene”

Hablamos con el bajista y fundador de la leyenda del heavy metal, que llega a celebrar 50 años de historia en el Knotfest Chile.

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Getty Images

Pese a su bajo perfil y su carácter quitado de bulla, podemos decir que el verdadero bastión histórico de Judas Priest es el bajista Ian Hill… ok, junto con Rob Halford, evidentemente, pero Hill es el único miembro auténticamente fundador y original que queda en la actual formación y tiene el honor de haber estado en todas las etapas del grupo, incluso en los años en que Halford se había ido. Por lo tanto, si alguien puede hablar con propiedad de los 50 años que está celebrando la banda esta temporada, es él.

La gira del medio siglo trae a Judas Priest de regreso a Chile, como parte del Knotfest de este domingo 11 de diciembre en el Estadio Monumental, así que nos comunicamos con él.

-Ian, son 50 años (y más, a estas alturas ya son casi 53) de historia, ¿cuál es la sensación al mirar atrás y ver todo lo que han hecho?

-No parece que hubieran sido 50, no nos dimos cuenta hasta que alguien nos avisó (risas). La verdad es que en lo personal uno no está pensando en eso, siempre estamos trabajando y haciendo cosas así que eso nos mantiene ocupados y con la mente puesta siempre en nuevos objetivos. Rara vez tenemos tiempo para mirar atrás. Pero cuando lo hacemos, nos damos cuenta que desde el inicio, a fines de los años 60, las cosas no han cambiado tanto, en realidad. Al menos para nosotros. Por supuesto es un gran logro cumplir 50 años en algo, pero nuestro día a día siempre ha estado marcado por el afán de seguir siendo relevantes y presentes, sin mirar atrás.

-¿Cuál es el secreto para mantenerse después de todo este tiempo? Pocas bandas lo logran.

-Al final del día creo que se trata de que amamos lo que hacemos, y afortunadamente todavía podemos hacerlo. Pero creo que lo más importante es la amistad. Somos amigos desde antes de ser colegas, eso para mí es lo más importante y lo que explica nuestra continuidad.

-Esta temporada de celebración ha tenido hitos como el reencuentro con K.K. Downing en el show de la ceremonia de inducción al Salón de la Fama del Rock & Roll, ¿cómo vivieron eso?

-Creo que fue bueno vernos después de todos estos años y que dimos una muy buena performance: tres guitarras, dos bateristas, algo especial. Lo disfrutamos mucho.

-¿Nunca evaluaron tener tres guitarras, como lo hacen ahora Iron Maiden o Helloween?

-No, no seríamos así, créeme (risas).

-Perdón por esta obviedad, pero es lo que quiere saber todo seguidor de la banda: ¿hay posibilidades de que vuelva K.K.?

-Efectivamente nos preguntan mucho eso y no lo sé en este momento, habría que ver los tiempos y todo eso. En realidad hay muchas razones en contra, así que mejor seguimos moviéndonos hacia adelante.

-Centrémonos en el Knotfest, este es el festival creado por Slipknot y tiene mucho metal moderno, pero al mismo tiempo hay nombres como ustedes que representan una facción más clásica. ¿Cómo ves esa mezcla?

-Pienso que es bueno para todos el poder ver los diferentes aspectos del heavy metal. Lo que pasa en estos festivales es que tienes a las bandas modernas y en la misma jornada puedes ver de dónde vino todo eso. Judas Priest ha estado dando vueltas por mucho tiempo, desde antes que esto se llamara heavy metal. Y pasamos varios años buscando y perfilando nuestra identidad definitiva, en los inicios también fuimos una banda joven y moderna para lo que se hacía en esa época. Por ahí a mucha gente le daba miedo lo que hacíamos. Y luego vino esa época en que el heavy metal se hizo popular, tuvimos éxitos en la radio y todo eso, de alguna manera contribuimos a ese fenómeno. Y es curioso cómo se van repitiendo esos procesos en la historia. Así que sí, creo que es bueno que los fans de distintas generaciones puedan apreciar lo actual y al mismo tiempo ver de dónde viene todo este estilo.

-Como bajista icónico del heavy metal, ¿cuáles colegas del bajo consideras dentro de tus grandes inspiraciones? ¿Hay alguno que tengas especialmente en un podio?

-Mi ídolo de toda la vida es Jack Bruce, por todo lo que hizo en Cream y en todos los proyectos de su carrera. Sobre todo por lo que era en vivo, al interpretar cada canción, y las improvisaciones que se mandaba, con unos solos de 15 minutos, impresionante. Creo que nunca he escuchado ni visto un trío más poderoso que ese. Es mi mayor influencia. Y luego vienen otros nombres, tengo un espectro bastante ecléctico, admiro mucho a Jaco Pastorius y a los bajistas del jazz.

-Volviendo al presente, otra cosa en la que muchos seguidores están interesados: el próximo disco, sucesor del aclamado “Firepower”, del que ya se han dado algunas pistas. ¿Cómo va eso?

-Ya está casi terminado. Por el Covid costó un poco juntar a la banda, porque la mitad vive en Estados Unidos y la otra en Inglaterra. De hecho mis partes de bajo las grabé durante la gira europea. Andy (Sneap), que está tocando guitarra con nosotros en reemplazo de Glenn (Tipton) es también nuestro productor, así que anda con su equipamiento a cuestas, que es básicamente una laptop y una muy buena interfaz. Yo grabé mis líneas de bajo en una habitación de hotel, así fue la cosa. Lo único que nos falta es terminar algunas guitarras y las voces. Probablemente esté terminado en marzo y va a salir por esos meses.

-¿Y qué se puede esperar, algo como “Firepower” o algo diferente?

-Algo en la línea de “Firepower”. Lo importante es que reconocerán que es Judas Priest apenas lo escuchen (risas).

-A propósito de lanzamientos, Rob Halford está pronto a lanzar la continuación de sus memorias, le ha ido bien con eso. ¿No has pensado en escribir las tuyas?

-Posiblemente. Aunque con lo que hizo Rob ya está cubierta la historia de Judas Priest (risas), así que estaría repitiendo algunas cosas en ese sentido. Si llegara a hacerlo, me centraría en los primeros días, incluso antes que llegara Rob. Porque esa parte no está muy documentada. Veremos si alguna vez lo hago.

-Lo otro que puede ser distinto es que estuviste en los años en que Rob se había ido, toda la década de los 90 y parte de los 2000, la etapa con Ripper Owens. 

-Sí, esa etapa es a veces pasada por alto y creo que fue buena, hicimos dos buenos discos, ‘Jugulator’ y especialmente ‘Demolition’. Desafortunadamente esa época a veces no es muy apreciada. Sobre todo porque después en 2004 volvió Rob así que volvimos un poco a donde estábamos al momento de su salida, al formato clásico. Y seguimos en esa línea hasta ahora.

-Se ve que tienes un aprecio especial por esa época con Ripper, ¿qué opinas de la carrera que ha tenido? ¿Hay posibilidades de volver a tocar con él alguna vez, así como se reencontraron con K.K.?

-Lo dudo, para ser honesto. Ripper es un gran artista, tiene una tremenda voz y por alguna razón no ha podido posicionarse en el sitial que realmente merece, en lo alto. Hacer algo con él no calza mucho en la actividad actual de la banda, tenemos un nuevo disco en camino y varios proyectos, así que desviarnos de eso no sé si resulte. Los más viejos de la banda ya estamos alrededor de nuestros 70 años, así que tenemos que aprovechar bien el tiempo que nos queda (risas).

-Tiene lógica. ¿Palabras finales para los fans chilenos de Judas Priest?

-Seguro, pronto estaremos tocando para ustedes. Realmente lo estamos esperando con muchas ganas.

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