ENTREVISTAS

Los desafios del monólogo de Antonia Zegers que abraza al Stand Up

La actriz protagoniza "Girls & Boys", un monologo teatral dirigido por Alfredo Castro y que se acerca al stand up comedy.

  • Por Equipo Futuro.cl
  • |
Antonia Zegers psp
AGENCIA UNO

La actriz Antonia Zegers, y bajo la dirección de Alfredo Castro, está presentando el monólogo Girls & Boys. En su versión local, este trabajo sitúa la obra en Chile y su protagonista pertenece a la clase media baja. Ella ha logrado mejorar su posición social gracias a que es hábil y consigue insertarse en un mundo laboral con muchas gratificaciones.

Castro presentó la obra como stand up comedy, señalando que la estructura de comedia tiene un giro insólito, súbito hacia el final. En Futuro conversamos con su protagonista sobre los desafíos de esta pieza.

¿El monólogo es exigente?

Es como sacarse el teatro de encima. Lo que hace el personaje, es sacarme la calle de encima. En el teatro es todo diferente, siempre llego temprano para sacarme la vida.

¿Qué otra preparación hay para un monólogo?

Fue una exigencia bien potente de memoria. Siempre la había entrenado. A medida que entendí mi personaje entendía porque contestaba, pero con este tuve que hacerme las claves de lo que me llevaban a lo siguiente, pero hasta ahora ha funcionado bien. Este monólogo se construye con el público entonces el interlocutor real los miro a los ojos, incorporó todo lo que ellos me dan. Después me siento acompañada cuando esta mujer se desmantela y me siento acompañada en el humor y en el dolor, es muy bonito.

¿Cómo uno puede sostener algo así? Es un monólogo muy largo y adaptado…

Para el stand up fue para lo que más me prepare. Esta obra la primera hora es eso, no sabía hacerlo, no sé hacer stand up comedy, es muy difícil y muy desafiante y tiene leyes y métricas. Entonces me transforme en una persona que miraba para saber cómo llegar ahí. En el proceso de ensayo tuve que pasar todo por mi, cambiar el texto original en el principio. Tenía que pasar todo por mi mirada, uno se pone en primera persona en contar una anécdota. Soy yo y mi humor y eso fue muy difícil porque era una arena que yo no conocía.

Hay muchas interacciones y cada función debe ser distinta…

Llevo algunas funciones y hay cosas que se repiten y otras que no. A veces me responden preguntas y a veces no, a veces opinan y todo suma.

Han estado llenas las funciones ¿Por qué crees que está pasando esto con la obra?

Todos dependemos mucho del boca a boca. Pasa con todas las cosas y este ha tenido un boca a boca muy rápido y las redes sociales aceleran eso. Varias personas me han dicho que lo vieron publicado y vinieron.

¿Qué crees que está pasando con la obra?

La experiencia es muy poderosa, mucha gente llora. Un lugar que te haga sentir, cada persona está sintiendo algo. Se está dejando llevar y sentir. Son emociones, risas, dolor y sentir. Muchas personas dicen que sienten una montaña rusa de emociones. Hoy cuesta mucho sentir. Poca gente se conecta con sus emociones. A mí me pasa en el cine por ejemplo.

Hay muchos papeles que la gente recuerda que algunos personajes tuyos tenían humor…

El stand up es como una técnica, no es lo mismo que los humorista que hacen chistes. Aquí se entró con otra lógica y métricas, generan relatos. Es construir un personaje que es hilarante, muy filudo y que tiene esas características. En el último tiempo he visto mucho, hasta la saciedad. Tiene una astucia.

Coordenadas…

En el teatro de la Católica en la Plaza Ñuñoa, nos quedan 3 semanas, de miércoles a sábado. A las 20:30 horas, los estamos esperando.

Compartir