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RESEÑA // «Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings»: Artes marciales y fantasía al servicio del MCU

La película 25 de Marvel Studios nos entrega una de las mejores historias de origen de la franquicia, apelando a la inclusión y la mitología oriental en un relato ágil.

Shang-Chi

Para el público general, ¿quién es Shang-Chi? Si recordamos el anuncio de Marvel Studios de fines de 2018 confirmando que el personaje tendría película propia en el MCU, las palabras de Kevin Feige eran de entusiasmo por tener por primera vez en live action en el cine al superhéroe. ¿Cómo plantearlo para las audiencias masivas? Sencillo: no soltando el volante del buque que significa el Universo Cinematográfico de Marvel. Pero acá hay algo más.

Con «Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings», confluyen muchas cosas. Hay representatividad asiática que, más que no haberla sentido antes, se le rinde homenaje al incorporarla como una más de las ramas del Universo Cinematográfico de Marvel. También una tradición de cine asiático que acá, en el contexto de un blockbuster accesible para todos, le saca brillo de manera impecable en lo técnico gracias a la dirección de Destin Daniel Cretton. Hay una apuesta visual potente gracias al uso adecuado del CGI y a secuencias de acción desbordantemente logradas; que amplificadas en una sala de cine toman un toque épico acorde a la fiesta que promete el viaje del MCU. Se hace un festín impresionante si te has criado con películas de artes marciales con guiños y homenajes que puedes reconocer de inmediato; con secuencias de acción desbordante como pocas veces se ve en el género.

Es probable que el modelo de héroe que nos presenta «Shang-Chi» nos recuerde tópicos de otros personajes que ya hemos visto por estos lados. Pero lo que logra Simu Liu es entrar con todo al MCU. Lo logra con un carisma exponencial estando a la altura de lo que se requiere para sostener la historia; pero es Awkafina quien se roba la película en una dupla entretenida. Además, el legendario Tony Leung aporta un villano con más matices de lo que se acostumbra en este tipo de entregas. Pero lo que más empatiza en el relato es la trama familiar shakesperiana que le dota un cariz clásico a un cuento fresco a pesar de todo. Acá hay tiempo suficiente para que el conflicto quede claro y tenga sustancia. Acá hay corazón y se tocan las teclas correctas.

“Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings” es una de las mejores historias de origen que nos ha dado el MCU hasta ahora. Y es un logro que está hecho en base a algo que no es fácil de esperar: intentar desviarse por un buen rato de la continuidad que ha entregado la franquicia hasta ahora. Con su película número 25 podíamos esperar que la costumbre se impusiera pero, si bien hay cuotas de un estilo familiar en cuanto a ritmo y quiebres, la película se la juega por introducirnos a un mundo que no habíamos visto antes. Todo dentro de una franquicia que nos ha acostumbrado a seguir de cerca cada lanzamiento. Y, a pesar de las entregas previas, de a poco va tomando nuevos rumbos más allá de los Vengadores. ¿Será Shang-Chi uno de sus nuevos protagonistas? Al menos, su carta de presentación es muy prometedora.


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