ACTITUD FUTURO

La historia detrás de la cara demoníaca que aparece en «El Exorcista»

Durante escasos segundos, el demonio que poseía a la niña Regan MacNeil se muestra en la cinta de 1973. Y esta es la verdadera historia.

Cara Demoníaca Que Aparece En El Exorcista

Durante escasos segundos, el demonio que poseía a la niña Regan MacNeil se muestra en la cinta de 1973. La cara demoníaca que aparece en «El Exorcista» todavía está rodeada de misterio.

En 1973 se estrenó mundialmente la película “El Exorcista”, considerada por muchos como la cinta más aterradora de todos los tiempos. El film lo dirigió el director William Friedkin como una adaptación cinematográfica de la novela de William Peter Blatty.

La cinta ganó un premio Oscar al mejor guión adaptado y al mejor sonido. La pieza narra los espantosos hechos de la posesión diabólica de Regan MacNeil. Una niña norteamericana de doce años, que fue objeto de un exorcismo.

Este film se convirtió en la primera cinta de terror en ser nominada a un premio Oscar a la mejor película. Al momento de su estreno tuvo la particularidad de que causó espasmos, gritos y escenas de terror en las salas donde se estrenó en 1973.

Por ello, algunos propietarios de las salas de exhibición esperaban en las puertas de los cines ambulancias con camillas y enfermeros. Todo por  si debían atender a los eventuales espectadores desmayados o presa de un ataque de nervios.

Escenas escalofriantes

Las secuencias espeluznantes de la cinta, por cierto, no eran escasas. Todavía son recordadas las impactantes escenas en que Regan, ya poseída por el demonio, se masturbaba con un crucifijo.

Otra de las más recordadas es cuando levitaba sobre su cama, conversaba y vomitaba verde sobre el padre Damien Karras. Pero, quizás las más icónica es cuando voltea su cabeza en 180° grados.

También es famosa la secuencia en que la niña bajaba una escalera convertida en una especie de espeluznante araña. Esta es una de las escenas añadidas posteriormente a la película, que fueron descartadas en su momento del montaje original.

Cara demoníaca

Sin embargo, una de las escenas más enigmáticas de la clásica cinta de terror sigue siendo el ominoso rostro demoníaco que aparecía en flashes durante determinadas secuencias de la película.

Esta cara demoníaca que aparece en «El Exorcista», una cara enjuta y pálida, con escalofriantes ojos color rojo y dientes podridos. Es la que mayor enigma causa. Y correspondía a la aterradora faz de Pazuzu, el demonio que poseía a la niña interpretada por la actriz Linda Blair.

Este rostro diabólico, por cierto, correspondía en realidad al rostro maquillado de la actriz Eileen Dietz. La misma que también dobló a Linda Blair en algunas escenas.

Y es que esta faz demoníaca aparecía solo durante algunos escasos segundos, fundido con el rostro infantil de Regan o el sacerdote Damien Karras. Aunque breve, igualmente, causó pavor entre los espectadores. Lo que llevó a algunos autores a denunciar que la inserción de estas extrañas imágenes, con este rostro infernal, alentaba a adorar al demonio.

El motivo según el director de «El Exorcista»

Aunque hoy se sabe que su propósito era muy distinto. La inserción de esta imagen tenía como objetivo un leit motiv, como símbolo de la posesión

Según explicó William Friedkin, director de “El Exorcista”, este rostro demoníaco que aparecía como un fogonazo diabólico. Así, se le veía durante varias partes del metraje de la película. Su aparición se hizo en el montaje final. Como un recurso cinematográfico para crear un ambiente fantástico y onírico.

“Este rostro del mal tiene cierto simbolismo, porque representaba el acecho del demonio para con la familia de la niña. Y su deseo de querer poseer a alguien. Había visto estos cortes subliminales en varias películas antes de ponerlos en “El Exorcista”. Así que, me pareció un recurso muy efectivo para narrar esta historia en particular», aclaró Friedkin.

Además, añadió que todo tiene un objetivo dramático. «La edición subliminal se hizo para lograr un efecto dramático: para crear, alcanzar y mantener una suerte de tono onírico, de ensueño. La imagen del rostro de este demonio salía proyectada durante muy pocos segundos. Pero, para los espectadores, su visión era igualmente espantosa y difícil de olvidar», agregó.

Fuente: Guioteca

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