Noticias

Donde más duele: Indonesia castrará químicamente a condenados por abuso de menores

Esto detiene la libido de los agresores sexuales hasta por dos años.

Diego Puebla Hernández |

indonesia

Esto detiene la libido de los agresores sexuales hasta por dos años.

En Indonesia finalmente se realizará una regulación polémica para todo el mundo. Firmado por el Presidente Joko Widodo, los condenados por agresiones sexuales serán castrados químicamente como castigo adicional a la cárcel.

Según información de ADN.cl, permite la castración mediante inyección, y atenuar la libido de los agresores sexuales hasta por dos años.

El castigo se impondrá si el delito involucra a más de una víctima y si produjo lesiones graves, trastorno mental, enfermedades infecciosas, alteración o pérdida de las funciones reproductivas y/o la muerte de la víctima, según consigna el medio local Jakarta Globe.

Según el código penal de Indonesia, el abuso sexual de menores es un delito punible con hasta nueve años de prisión. Los infractores se someterán a la castración química una vez que completen su sentencia de cárcel por su delito.

Lo más reciente

El último trono de Ozzy Osbourne tendrá un lugar permanente: así podrán verlo los fanáticos de Black Sabbath

La emblemática pieza utilizada por Ozzy Osbourne en su despedida de los escenarios junto a Black Sabbath será exhibida en Birmingham. El trono se transformará en uno de los principales atractivos de una muestra que ya ha recibido a cientos de miles de visitantes.

Banda chilena rescata una legendaria batalla mapuche en impactante nuevo videoclip

Afluente presentó "El Abismo de los Mares", una poderosa canción inspirada en el mítico enfrentamiento entre Cai Vilú y Ten Vilú. El lanzamiento reafirma la identidad del trío, que mezcla rock alternativo, raíces folclóricas y relatos de la tradición chilena.

VIDEO | Micrófono abierto deja al descubierto a periodista en pleno Mundial: su comentario se volvió viral de inmediato

Un error técnico durante la transmisión de la previa entre Argentina y Austria expuso una conversación privada del periodista Ariel Rodríguez. La frase se viralizó rápidamente en redes sociales y obligó al comunicador a salir a explicar lo ocurrido.

Salir de la versión móvil