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ESPECIAL // 10 ignorados por el Salón de la Fama del Rock & Roll

Como cada año, se abre el debate respecto al criterio de la institución que tiene su museo en Cleveland.

16 Ene, 2020

Como cada año, se abre el debate respecto al criterio de la institución que tiene su museo en Cleveland.

Esta semana se reveló a los inducidos de 2020 al Salón de la Fama del Rock & Roll. De los 16 nominados, finalmente son 16 los nombres que ingresarán este año: Depeche Mode, Nine Inch Nails, The Doobie Brothers, T-Rex, The Notorious B.I.G y Whitney Houston.

Independiente de los méritos artísticos, de industria y de trascendencia en la música popular de cada uno de los elegidos, que tiene como único requisito de facto el que hayan pasado 25 años desde un disco debut, el corte hecho por la institución que tiene su museo en Cleveland siempre ha sido motivo de debate entre los fanáticos del rock.

Ya son conocidos los desaires a grandes nombres del género y el reconocimiento tardío a clásicos fundamentales para su evolución, por lo que en esta ocasión elegimos a 10 ignorados por el Salón de la Fama del Rock & roll...

Iron Maiden

Pese a ser elegibles desde 2005 y a gozar de una popularidad planetaria que los lleva a llenar arenas y estadios por todo el mundo, la doncella de hierro jamás ha sido nominada para ser parte del Salón de la Fama. De todas maneras, a Iron Maiden no le interesaría ser parte, según lo contó el propio Steve Harris.

Judas Priest

Los dioses del metal han estado dos veces en la nómina para ingresar al Salón de la Fama del Rock & Roll, pero no pasaron el corte este 2020. Elegibles desde 1999, Judas Priest sigue siendo una de las grandes deudas de la institución con la cual Rob Halford siempre ha sido amable en público. Tras el anuncio, Richie Faulkner no pudo evitar referirse a lo absurdo de la situación.

Soundgarden

Elegibles desde 2013, vimos primero ingresar a Nirvana en 2014 y Pearl Jam en 2017 antes de que Soundgarden fuese nominado por primera vez para ingresar este año, para finalmente quedar fuera. De todas maneras, su inducción podría llegar eventualmente, si consideramos que, en vida, Chris Cornell ha participado de ceremonias anteriores.

Motörhead

Sin duda que la figura de Lemmy Kilmister traspasó las fronteras del rock, convirtiéndose en un verdadero icono de la música popular. A pesar de esto, recién en esta oportunidad Motörhead fue nominado para ingresar al Salón de la Fama del Rock & Roll. Elegibles desde 2012, si finalmente su indducción sucede en alguna oportunidad, sería un homenaje más que merecido pero tardío.

King Crimson

A pesar de ser la banda seminal del progresivo, solo hemos visto ingresar a Genesis (2010), Rush (2013) y Yes (2017) al Salón de la Fama del Rock & Roll. Elegibles desde 1994, lo de King Crimson es una de las grandes deudas de la institución con una de las bandas esenciales para el rock, aunque sin gozar de éxito de masas. Lo del combo evolutivo de Robert Fripp es solo cosa de tiempo.

Jethro Tull

Elegibles desde 1993, Jethro Tull es un ejemplo más de cómo se deja de lado el progresivo en los criterios del Salón de la Fama del Rock & Roll. Los méritos musicales de la banda de Ian Anderson están totalmente fuera de dudas, pero ni siquiera han sido nominados una sola vez para pasar a ser parte de la evolución.

Slayer

De los cuatro grandes del thrash, el Salón de la Fama del Rock & Roll solo le ha dado la bienvenida a Metallica. Y quizás por influencia en el género y también en la cultura popular, Slayer merece ser la siguiente. Elegible desde 2008, la banda de Tom Araya se retiró de los escenarios con gira de despedida, y siendo sinceros, nos encantaría verlos reunidos siendo inducidos algún día.

Megadeth

Otro de los Big 4 que merece estar en el Salón de la Fama del Rock & Roll es Megadeth. Elegibles desde 2010, su influencia en la historia del rock es innegable, pero el propio Dave Mustaine cree que algo tienen en contra de él. De todas maneras, es una de esas metas que tiene aún en el tintero.

Pixies

Otra de las grandes deudas en el Salón de la Fama del Rock & Roll es la que vemos con Pixies. Elegibles desde 2013, hasta el momento siguen sin ser nominados. Fundamentales para el sonido alternativo y héroes para Kurt Cobain que inyectó a Nirvana de su esencia, la banda de Black Francis tiene más que merecido ser parte de la institución.

The Smiths

Elegibles desde 2009, la banda de Morrissey y Johnny Marr tiene una influencia fundamental en la evolución del rock desde el otro lado del Atlántico. Pero a pesar de haber estado en más de una vez nominados en los últimos años, no logran pasar el corte final, truncando el anhelo de verlos reunidos. O de ignorar el reconcimiento.

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