Kevin Martin de Candlebox y los 25 años de su debut: “No buscábamos éxito, sino hacer la música que queríamos”

Esta temporada cumple un cuarto de siglo el primer disco de la banda estadounidense, que marcó un hito en la escena del rock de los 90. Acá el vocalista recuerda los detalles.

29 Ago, 2018

Por Cristóbal Álvarez, de La Mala Senda, desde Estados Unidos

Traducción: Karina Sepúlveda

En julio se cumplieron 25 años de la irrupción de Candlebox en el mapa de la música popular, con la edición de su primer disco homónimo. Una placa que despachó singles como “You”, “Far behind”, “Change” y “Cover me”, que se instalaron como clásicos del rock de los 90 y que ahora la banda liderada por el vocalista Kevin Martin decidió celebrar con una gira que han estado haciendo por su natal Estados Unidos, con la formación original. En ese recorrido, conversó con él Cristóbal Álvarez, voz y guitarra del grupo chileno La Mala Senda, que ha compartido escenario con Candlebox y acá pudo profundizar un poco más sobre la historia de ese disco y ese momento en general.

-¿Cómo fue el proceso de composición del disco que están celebrando hoy? ¿Salió de improvisaciones o llegaron con las canciones terminadas al estudio?

-Cuando comenzamos a trabajar en el disco, Bardi (Martin, ex bajista) se había unido a la banda en 1991. Teníamos algunas canciones. Bardi vino al estudio para hacer una audición para la banda y el primer día llevó “Far Behind” y “You”. Trabajamos en las canciones por 6 o 7 meses aproximadamente. Fuimos al estudio para grabar un demo en abril de 1992. Y tuvimos alrededor de 12 horas para grabar 8 canciones, así que empezamos a las 4 de la tarde y terminamos a las 6 de la mañana, por lo que grabamos día y noche. Y de esos demos, continuamos con 5 de las canciones. Tocábamos las canciones en conciertos y prácticamente las canciones se desarrollaron por sí solas, y firmamos contrato con el sello discográfico Maverick en 1993. Hacer el disco nos tomó unas 4 semanas. A decir verdad, no improvisamos o creamos algo en el estudio, porque estábamos listos para hacer el disco. Y eso de verdad fue bastante rápido, pero terminamos usando en el disco las versiones de los demo de “You” y “Far Behind”, porque no pudimos capturar la emoción de las canciones. Y lo gracioso es que “You” y “Far Behind” fueron las últimas dos canciones que grabamos como a las 4 de la mañana. Así que creo que estábamos… tal vez no estábamos cansados, pero estábamos en algo como un momento mágico durante la noche en el que todo se unió perfectamente. Y, de hecho, (las canciones) fueron grabadas en vivo. Y así es más o menos como el disco se creó. Kelly, nuestro productor, a quien acabábamos de conocer, fue una persona fundamental y nos orientó durante el proceso de grabación. Lo que oirán esta noche…  básicamente, reproduciremos las grabaciones que eliminamos del disco, y nuestro ingeniero editó todas esas pequeñas rabietas y momentos graciosos de la banda, y esos son los primeros 5 minutos del show. Es un audio de mis rabietas, las rabietas de Pete, Scott, Bradi, y es muy gracioso porque no supimos qué habíamos hecho hasta el último día de grabación, cuando el ingeniero lo reprodujo para nosotros y estábamos llorando, porque era como “Por Dios, somos unos …”. Pero, ya sabes, cuando hicimos el disco debut, que fue grabado bastante rápido, ya éramos como una “máquina bien aceitada”.

-Cuéntanos de las influencias musicales que los inspiraban esos días.

-Nuestras influencias son antiguas. Led Zeppelin, Aerosmith, Otis Redding, The Who y The Clash, por supuesto, es una de mis favoritas. Pero diría que, como inspiración, para el disco, claro, escuchaba el EP “Opiate” de Tool. Escuchaba mucho rock neoyorquino que había en esa época, Living Colour, de verdad me encantaba. Alice in Chains, Soundgarden, Mother Love Bone, Pearl Jam, siempre estaban en la radio, así que era obvio que teníamos la inspiración para intentar lograr algo que ellos habían logrado, y obtenerlo. Pero, de verdad, estábamos intentando ser nuestra propia banda y resaltar en esa ciudad, porque era difícil ser joven en ese lugar. Ya sabes, teníamos 5 años menos que Chris Cornell y Eddie Vedder, y Layne y todos esos chicos. Tenía 16 años y ellos estaban de gira alrededor del mundo. Yo todavía estaba en la escuela. Así que, la verdad es que no surgimos de esa escena musical de Green River/Malfunkshun, que Cornell, en los primeros años de Soundgarden, dio el puntapié inicial a lo que estaba sucediendo. Screaming Trees era una de mis bandas favorita y Mark Lenegan realmente me inspiró. Siempre he sido un gran fanático de él. Eso era lo que yo señalaba mientras hacíamos el disco: ¿cómo estos chicos plantearían canciones que no tenían nada qué ver con su estilo? ¿y qué les darían? Y de eso es lo que me quería asegurar que le daba a las canciones, como letrista y cantante. Por más que ellos me inspiraran, yo quería inspirar a un público.

-¿Tienes una canción favorita del álbum?

-Es una pregunta difícil. No lo sé… “You” siempre ha sido una canción especial para mí, porque es una canción que escribí sobre mis experiencias con la drogadicción e intenté apartarme de eso y alejarme de lo que crecí haciendo. Pero, ya sabes, “Far Behind” es sobre Andy, “Don’t You” es sobre la presión de los ciudadanos, algo como “ustedes no son bienvenidos aquí. Son una banda que a nadie le importa”. Es muy difícil elegir. Si tuviera que hacerlo, probablemente sería “You”.

-¿Qué recuerdos tienes de la primera vez que sonaron en la radio y más tarde ver cómo iba creciendo?

-Recuerdo cuando nuestro demo estuvo por primera vez al aire. Damon Stewart que estará aquí esta tarde, era un DJ de la ciudad que tenía un programa, que estaba al aire los domingo por la noche, llamado Locals Only (solo locales/de la ciudad). Mi novia Gretchen lo conocía muy bien y prácticamente lo obligó a que tocara la grabación, y él lo hizo. Él dijo: “pondré algo de esta nueva banda local”. Eso es lo que dijo. “Primero dudé un poco, pero estuve escuchando este casete y no puedo dejar de escucharlo, así que pondré algo de esto para ustedes”, y tocó “Change”. Y teníamos a un montón de amigos en la casa, porque sabíamos que él pondría la canción. Fue impresionante, como un artista, como un músico joven, uno reacciona como “¿de verdad está pasando esto?”. Y después vas a otra ciudad, y escuchas la canción ahí, la primera vez que la escuchas en otra ciudad, es aún más emocionante. Estábamos en Las Vegas y tocaron la canción en una estación de radio de allí, y en ese momento tú piensas “de acuerdo, estamos avanzando”. Y luego, por supuesto, MTV reproduce nuestro video y… tu mente estalla, porque sabes que hay 14, 15, 16 millones de personas viendo en ese momento, y a un porcentaje de esa gente que está viendo le gustará lo que hiciste. Es algo emocionante.

-¿Cómo fue la experiencia en Woodstock en 1994?

-Fue increíble. En esa época, estábamos de gira con Metallica. Teníamos un disco con el lugar número 7 en el ranking del país y nos estábamos empezando a acostumbrar a tocar frente a 15 mil o 16 mil personas junto a Rush, y luego con Metallica tocábamos frente a 50 mil personas. Y después vamos a Woodstock y yo digo “¡podemos hacerlo!” No nos dejaban ver a otras bandas tocar en el escenario, porque querían que nuestra experiencia sucediera cuando el escenario cambiara y fuera nuestro turno, así veríamos la cantidad de gente que había. Podíamos escuchar al público detrás del escenario, pero no había forma de que pudiéramos movernos a algún lugar para ver a una banda. Estaba todo totalmente bloqueado. Así que la única oportunidad que tenía alguien de ver qué pasaba era cuando el escenario cambiaba y trabajabas para la banda o eras un tramoyista, o eras la banda que estaba a punto de tocar. Recuerdo escuchar cuando Live estaba tocando, porque ellos estaban antes de nosotros. Y yo estaba como “puedo escuchar al público”, y digo “Dios mío, se escucha como si hubiera mucha gente”. Luego el escenario cambió y le pregunté a Chad Taylor: “¿cómo estuvo? Había mucha gente ahí”. “Es impresionante”, me respondió. Y luego el escenario cambia al nuestro y hay 300 mil personas y es solo lo que uno alcanza a ver. Estás viendo escenarios del largo de 3 canchas de fútbol aproximadamente, así que son unos 270 metros hasta el final de cada una de estas pantallas gigantes, los escenarios miden 91 metros de ancho… Quiero decir, era jodidamente gigante. Y era tan emocionante, el público fue muy genial y el sonido era increíble. En ese tiempo, teníamos un director de gira y un director de escena que no me dio un micrófono con un cable más largo, por lo que mi micrófono se desconectó en medio de “Change”. Todo tipo de cosas pequeñas y estúpidas que se supone que no deberían ocurrir, ocurrieron, pero de verdad fue una experiencia que nunca, jamás, olvidaré en mi vida. Fue tan mágico y una gran experiencia. Y nos ayudó a entender cuál era nuestro trabajo como artistas; nuestro trabajo era tocar para esa gente que estaba allí para vernos, sin importar si éramos la banda que abría el festival o el “cabeza de cartel”, y para consolidar eso, entender que así era cómo teníamos que hacerlo.

-Si pudieras nombrar los tres mejores conciertos que recuerdas, ¿cuáles serían?

-Woodstock es uno de ellos. Y Lollapalooza Chile. Sí, eso fue… Cuando estaba viendo a The Joy Formidable, que fue una de mis bandas favoritas, estaban tocando para unas… tal vez mil personas, y yo pensaba “¡vaya! ¿Irá alguien a vernos?” Y, claro, después salimos y había unas 10 mil personas, y siguió aumentando a medida tocábamos. Así es como sabes que estás haciendo lo correcto, así que nunca olvidaré eso. Y por supuesto que eso no es para menospreciar cada vez que tocamos en Chile, porque siempre es genial ir a otro país, pero fue algo como… estar detrás del escenario con Jesse de Eagles of Death Metal y Florence, y toda ese gente que estuvo en ese show. Fue realmente memorable. Y luego está el Madison Square Garden en Nueva York con Rush. Ya sabes, ese es como el Vaticano de cualquier artista. Es el Vaticano del rock. Cuando tocas en el Madison Square Garden es… Recuerdo cada momento. Casi vomité antes de subir al escenario; estaba muy nervioso. Sí, diría que esos tres. Son muy especiales.

-¿Cómo recuerdas la escena musical de mediados de los 90, comparado con estos días?

No lo sé. A menudo digo que ese fue el último gran movimiento del rock and roll en la escena principal de Chicago, Los Angeles, Seattle y Nueva York de esa época, pero no había 15 bandas que salieran de San Diego y fueran extremadamente exitosas en comparación a las 9 bandas que podían salir de Seattle y eran extremadamente exitosas. En Nueva York sucedió eso, pero no en los noventa. En Chicago sucedió algo parecido: Veruca Salt, The Smashing Pumpkins, Filter, unas cuántas bandas más… pero siempre ha existido el buen rock, aunque no es nada como lo que pasó en ese entonces. Y podría estar equivocado, pero debido a que esta era una ciudad tan pequeña… A lo que me refiero es que, cuando esa escena musical explotó aquí, no creo que un millón de personas vivieran en Seattle. Supongo que en Nueva York había 14 millones de personas, a la vez que en Chicago había 5 millones de personas. No sé si alguna vez vuelva a pasar. No creo que sea posible debido a la tecnología. No creo que una ciudad será capaz de producir… O sea, tenías algo de eso con la escena del metal llegando de Florida a finales de los noventa. Tenías a Manson… Bueno, en realidad, ni siquiera el metal. Más que nada, la música popular. Tenías a Manson, MatchBox Twenty, Creed… No se me ocurren otras bandas. Pero, no lo sé, siempre me lo pregunto. Creo que la música que salió de esta ciudad tenía algo tan honesto, porque no intentaba ser nadie más. Cada una de esas bandas era tan original, ya sabes, desde los Melvins a Mudhoney, Green River, Gruntruck y Tad; a Soundgarden, Mother Love Bone, Malfunkshun; y las bandas que tocarán con nosotros esta noche, Sweet Water y Green Apple Quick Step. Eran tan diferentes, pero todo funcionaba y todos tenían la intención de que así fuera. No les importaba… No es que quisiéramos tener éxito, sino que queríamos hacer la música que queríamos y a nuestra manera, y que ojalá alguien la escuchara. Y así fue. No creo que se pueda volver a encontrar eso. Incluso cuando los Foo Fighters… Cuando Dave creó a los Foo Fighters aquí, tenía mucho de la escena musical. Aunque él es de Virginia y es un chico que le gusta el pop/rock. Ya sabes, The Presidents of the United States. Los Foo Fighters y The Presidents eran muy similares en cuanto a su rareza, pero eran tan diferentes y funcionó, y todos querían escucharlos. Y eso es lo realmente increíble de esta ciudad y esa escena musical.

-¿Hay planes de venir a Sudamérica?

Sí, iremos en Diciembre o Enero. Serán 4 conciertos en Brasil, 1 en Argentina, 2 en Chile, Lima y Ciudad de México.

-¿Y de nuevo material?

Tengo un montón de cosas que no he grabado. No tengo el tiempo suficiente. Ya no hago discos. Haré EP’s. Probablemente haré un EP’s de 3 canciones, luego otro y luego otro, y después, lo que haré es que, en vez de ponerlo en un CD, si quieres tener todo el disco tendrás que comprar el vinilo. De esa forma tendrás 12 canciones juntas.

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