ACTITUD FUTURO

A 20 años del debut de Marcelo Salas en Argentina

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Pudo ser Boca, pero su historia estaba en la vereda del frente.

Por Rainiero Guerrero

Fue contra Huracán y durante el segundo tiempo cuando Marcelo Salas Melinao comenzaba a escribir su historia en uno de los clubes más importantes del continente. Pudo ser un fracaso, el ídolo chileno que buscaba suerte en Argentina, de alguna forma era lo normal. La historia dice que prácticamente ningún jugador chileno había triunfado allende Los Andes, con la sola excepción de Sergio Livingstone quien llegó a ser capitán de Racing Club en 1943.

Esa lluviosa tarde del 15 de septiembre de 1996 Salas ingresó en reemplazo de Julio Cruz, el partido estaba 2 a 2 y que finalmente terminaría ganado la banda roja por 3 goles a 2 con gol de penal de Enzo Francescoli, por ese entonces capitán y principal referente del equipo al que había llegado Marcelo Salas, quienes venían de ganar la Copa Libertadores de ese mismo año al América de Cali de Colombia.

Marcelo Salas - River

Marcelo Salas pudo jugar en Boca Junior, principal rival de River Plate, de hecho llegó a Buenos Aires con esa intención, tuvo reuniones, estaba todo listo pero el mito dice que fue el propio Carlos Salvador Bilardo, técnico del Xeneise, quien negó su llegada cuando el “chileno” estaba a punto de firmar. Señales divinas, poco explicables, pero como pocas veces en la historia, la puerta cerrada en Boca fue abierta en River para dejar un legado de goles y campeonatos, transformándose en uno de los grandes ídolos en la historia de River Plate.

El triunfo de Marcelo Salas en Argentina cobra mayor relevancia porque lo hizo en 1996, en la época que River Plate era efectivamente unos de los grandes clubes en el mundo, el fútbol argentino era una de las mejores ligas del mundo (hoy está lejos de esa realidad) y que contaba con consagradas figuras como Enzo Francescoli y prometedoras estrellas que luego reinarían en el mundo con Ariel Ortega, Marcelo Gallardo, Eduardo Berizzo o Santiago Solari entre otros, situación que se repetía en su archirrival Boca Juniors, quienes contaban con Diego Maradona en sus filas. Marcelo Salas estaba decidido a ser otro más de los grandes en la historia del fútbol y qué dudas caben… cuando hoy cuesta que los goles salgan, siempre extrañaremos a Marcelo Salas, a ese de 1996, el intratable Matador Salas.


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