MALDITO ROCK AND ROLL

Cuidado con el loco «Ginger»

ginger baker web
Finalizando 2013, Ernesto Bustos repasa el documental sobre Ginger Baker, el desquiciado ex baterista de Cream y Blind Faith.

Creo que despedir 2013 merece un personaje a la altura. Por meses estuve esperando la posibilidad de cruzarme con «Beware of Mr. Baker», el documental sobre la vida, los excesos, las rabietas, frustraciones y locuras de Peter Edward Baker, «Ginger» para el maldito rock & roll, el ex baterista de Cream, Blind Faith y Air Force, entre otras aventuras musicales.

Manos a la obra. Por fortuna hace unos días di con un link en la red para cumplir con el ritual. Ya sé, estuvo en cartelera un par de días en la última versión del In-Edit, pero así y todo no tenía el tiempo para verlo de una vez, de ahí que necesitara dos días para completar su análisis y poder escribir algo sobre el «Loco Ginger» (jengibre en inglés).

Lo primero que me llamó la atención fue un detalle al comienzo y sobre todo al final que me hizo comprender (no entender) la extraña personalidad del señor Baker, más allá de los comentarios y adulaciones -en algunos casos- de Neil Peart (Rush), Stewart Copeland (The Police), Chad Smith (RHCP), Charlie Watts (quien fue reemplazado por Baker en Blues Incorporated para que este se uniera a los Rolling Stones), Nick Mason (Pink Floyd), Bill Ward (Black Sabbath) y Simon Kirke (Free).

ginger baker reunion cream 2005

Jay Bulger es el autor del documental y como tal convivió muchas horas entre entrevistas y testimonios de terceros para construir la columna vertebral del presente trabajo. Se tuvo que comer las rabietas y también aquellos buenos momentos de lucidez y sinceridad del gran «Ginger». Sin embargo, al instante del adiós y los agradecimientos de rigor, Bulger, apelando a la rigurosidad de fuentes que requiere un trabajo de este tipo, le cuenta a su interlocutor que los próximos pasos serán conversar con gente que lo conoce, entendiendo por esto, sus tres ex esposas, sus hijos, su familia, músicos y gente ligada a ese mundo… Ahí sobrevino el caos. «Ginger» Baker se descontrola a tal extremo que agrede con un bastón en el rostro a Jay Bulger, ocasionándole, lo más seguro, una fractura en su nariz.

Sentí una sensación demasiado extraña. ¿Cómo la racionalidad queda en nada cuando un par de cables se pelan y producen una alta y una baja de voltaje brusca? Porque eso le sucedió a Mr. Baker.

ginger baker documental

Para entender aquella reacción tan antagónica, por mañoso y desagradable que pueda ser el músico, hay que remontarse a varios pasajes del documental.

1.- Figura paterna ausente: «Ginger» perdió a su progenitor en la II Guerra Mundial y sólo a los 14 años le fue entregada una carta escrita de su puño y letra instándolo a usar los puños para resolver cualquier diferencia o conflicto. Sobran palabras.

2.- Personalidad narcisista: «Ginger» se sabe importante y, quizás, el mejor de todos en muchos aspectos. Con arrogancia y egocentrismo extremo, «ningunea» a John Bonham y Keith Moon al oír las comparaciones que el medio hacía comenzando los ’70 sobre su persona.

3.- Fama y autodestrucción: «Ginger» no escapa a muchos ejemplos de rockstar que hacen de su vida una verdadera historia de caos y desastres. La vida del señor Baker tiene de eso y mucho más. Por extensión es adicto a la heroína, derrochador compulsivo y punto de conflicto en todas las bandas donde participó. Si ponen atención a los testimonios de Jack Bruce y Eric Clapton, sus ex compinches en Cream, podrán advertir que ambos lisa y llanamente le tiene miedo y evitaban en su momento el contacto muy prolongado con el baterista por temor a una de sus locuras. Incluso, el ex cantante y bajista del primer trío que el rock formal concibió, reconoció que «Ginger» casi lo mata en un momento. Así quién no le teme.

4.- Marido y padre indolente: «Ginger» es un hombre desequilibrado en muchos aspectos. Sus tres hijos y sus tres ex esposas así lo retratan. El abandono y desamparo que su círculo más íntimo sufrió a causa de las obsesiones del señor Baker por la música, su único real amor, son expresiones de una persona cuyo compromiso con sus sentimientos e intereses es mucho mayor al que tiene con otros seres humanos. Los relatos de sus ex e hijos son decidores y reveladores en este aspecto.

5.- Músico de jazz; estrella de rock: «Ginger» es contradictorio. A todas luces insiste en autoproclamarse un baterista de jazz con mucho ritmo, destacando del resto. Pero el mundo lo recuerda por su contribución al desarrollo del rock de corte clásico con Cream y Blind Faith. Es más, al saber su opinión respecto de los comentarios que atribuyen el nacimiento del heavy metal a Cream, el hombre, con un descontento manifiesto, señala que se trataría más bien de un aborto. Amargo por donde se mire.

6.- Celebridad = excéntrico: «Ginger» hace de esta combinación dogmática para algunos una ecuación perfecta. Su gusto por las putas negras y las drogas duras contribuyen a su felicidad. Al menos así lo cuenta espontáneamente y sin culpa cuando era parte de las ligas mayores del rock a fines de los ’60 y comienzos de los ’70. Un detalle, sus bandas no duraban más de dos años y la raya para la suma siempre lo lleva a la ruina y la soledad.

Peter Edward Baker no es ningún santo o buen hombre. Sus 73 años dan cuenta de un «puta madre», un viejo de mierda cualquiera, a quien no le interesa proyectar asco como ser humano. Ese es «Ginger» Baker, la leyenda de la batería y de Cream.


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