PUNTERO FANTASMA

Coquimbo, con el pirata en el pecho

Coquimbo-Ñublense 1976

Torneo Segunda División 1976
Estadio Francisco Sánchez Rumoroso
Coquimbo Unido 1 – Ñublense 0

Cuando se habla de clubes fusionados en Chile suele pensarse en casos aislados de la capital: Santiago Morning, Ferrobádminton o Green Cross-Temuco. Se tiende a olvidar, sin embargo, que la gran mayoría de los equipos de regiones nacieron de la unión -a menudo forzada- de escuadras rivales de la misma ciudad.

Desde la década de los ‘60 la dirigencia central prácticamente obligó a que cada cabecera de provincia fuese representada sólo por un cuadro en el profesionalismo. Los que no querían, quedaban fuera. El caso de Coquimbo Unido es una muestra de esta absurda política que privó al torneo nacional de los clásicos locales que, por citar un caso, hacen grande al fútbol argentino o inglés.

Para ingresar al ascenso, en 1958 concurrieron media docena de equipos del puerto (entre ellos algunos que ya contaban con medio siglo de historia, como Unión, Coquimbo FC y Ferroviarios). A regañadientes, todos se fusionaron para dar vida al cuadro negriamarillo, que debutaría al año siguiente en la Segunda División y ascendería a Primera tres años después.

Los años pasaron con más penurias que otra cosa. Quizás por qué, pero los piratas ni siquiera alcanzaron a tener algunos añitos de gloria como sus vecinos de La Serena. Lo que sí, siempre fueron una plaza que contó con el fervoroso respaldo de su ciudad.

En la imagen de arriba, de hecho, se ve al delantero Ortega celebrando un gol contra Ñublense en el viejo Sánchez Rumoroso lleno hasta las banderas. Ese 1976 los piratas habían retornado al fútbol profesional tras una temporada en el amateurismo; para su regreso decidieron abandonar su original camiseta mitad negra-mitad amarilla. El pirata barbudo y con el parche en el ojo, como se aprecia, era parte esencial del uniforme.

Abajo vemos el último partido de la fase regular de ese mismo campeonato, que enfrentó a Coquimbo con San Antonio Unido en el Olegario Lazo. El encuentro acabó con victoria para los morados, que así clasificaron a la liguilla final de ascenso que al cabo ganaría O’Higgins (otro subproducto de varias fusiones). Al término de ese minitorneo, a Coquimbo le faltó un puntito para jugar la promoción.

San Antonio-Coquimbo 1976

Fotos: Archivo Estadio, Óscar Lagos.

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