PALABRAS SACAN PALABRAS

Adiós Lou

Equipo Futuro |

Editorial de Freddy Stock, lunes 28 de octubre.

«Uno cultiva lo que siembra»…

Fue una de las grandes frases que nos entregó Lou Reed… uno de sus pensamientos, tal vez, una de sus súplicas, de sus gritos, de aquellas cosas que aprendió de la vida caminando en veredas intransitadas, oscuras, muchas veces siniestras. Desde Lou Reed, el rock se hizo aún más agudo. El rock obliga a ir más allá, quebró estructuras, repudió a los conservadores. Pero cuando el rock se estaba haciendo parte de aquello que odiaba, surgió un tipo como Lou Reed que empujó a varios de su generación a seguir gritando, a seguir remando más allá de las fronteras.

Con Lou Reed nacería el punk, es cierto. Pero además, fue un catalizador que le dio muchas formas a la música de fines de los sesenta y comienzos de los setenta. Unió música con arte, con concepto, metió en una sala creativa a Andy Warhol con David Bowie e iluminó desde la desesperanza y también desde el sarcasmo.

De la mano del propio Bowie cantó «Perfect Day» sólo para decir que el día no era perfecto. Que la vida suele ser sombría y que la soledad puede llegar a ser tu sombra. Aún así, jamás ese día perdería su belleza y lo cantaría con una serenidad que nos lleva sin querer a la alegría. Eso sólo se aprende después de haber transitado por muchas calles y veredas. Y, bien lo sabe ahora Lou Reed, la muerte debe tener también su lado salvaje…

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